Las bodas han cambiado. Cada vez son más las parejas que apuestan por celebraciones relajadas, al aire libre, en fincas con encanto, jardines, playas o pequeños espacios donde la etiqueta tradicional deja paso a una atmósfera mucho más natural. Pero aquí surge la gran duda: ¿qué te pones cuando el dress code no está del todo claro?
Cuando hablamos de una boda informal no nos referimos a una celebración descuidada, sino a un evento donde la comodidad y la naturalidad tienen más protagonismo que los protocolos tradicionales. Este tipo de bodas suelen celebrarse en fincas, jardines, playas o espacios urbanos con un ambiente relajado, permitiendo looks más versátiles y menos encorsetados.
Si estás invitada a una celebración de este estilo y tienes dudas sobre el código de vestimenta, aquí te damos algunas claves para acertar con tu estilismo sin caer en excesos y, por supuesto, también veremos algunas ideas para novias y novios que han apostado por el estilo casual wedding.
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Vestidos y conjuntos de invitada que encajan sin desentonar
Aquí está la gran verdad: en una boda informal gana quien mejor entiende el equilibrio. Los vestidos midi siguen siendo el comodín perfecto. Funcionan siempre porque tienen ese punto entre elegante y relajado que encaja en casi cualquier escenario. En este terreno, marcas como Marisol Trend destacan por sus diseños actuales, pensados precisamente para invitadas que quieren tendencia sin rigidez. Sus siluetas fluidas y sus colores vivos encajan especialmente bien en bodas de día con aire desenfadado.
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Generalmente, este tipo de celebraciones permiten tejidos más ligeros, cortes relajados y una menor rigidez en cuanto a protocolos. Los vestidos largos pueden seguir teniendo cabida, pero suelen ser más fluidos. Los estampados cobran protagonismo y los accesorios dejan de ser los absolutos protagonistas para complementar el conjunto de forma sutil.
Antes de elegir tu look, analiza siempre la invitación, el lugar de celebración y la hora del evento. No es lo mismo una boda en una finca campestre al mediodía que una ceremonia en un beach club al atardecer.

En el lado más romántico y sofisticado, Hannibal Laguna White aporta una visión más etérea: vestidos con caída impecable, tejidos ligeros y una elegancia suave que no necesita artificios para destacar.
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Si bajamos un poco el nivel de formalidad (sin perder estilo), firmas como Zara, Mango o incluso Pull & Bear se han convertido en aliadas inesperadas para invitadas que buscan opciones más relajadas, modernas y reutilizables. Vestidos satinados, conjuntos de dos piezas o monos minimalistas pueden funcionar sorprendentemente bien cuando se combinan con los accesorios adecuados.
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No nos podemos olvidar de los vestidos satinados, los diseños con mangas especiales o los modelos estampados pueden convertirse en auténticos protagonistas con los accesorios adecuados. Además, una de las grandes ventajas de apostar por estas marcas es que encontrarás prendas mucho más fáciles de reutilizar después, algo que cada vez valoran más las invitadas. Porque seamos sinceras: todas hemos tenido ese vestido espectacular que solo ha visto la luz una vez.
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El look de boda civil informal: monos y trajes de chaqueta
Hay vida más allá del vestido, y cada vez más. Los monos fluidos y los trajes de chaqueta femeninos se han convertido en una alternativa ideal para bodas civiles o celebraciones con un aire urbano. Aquí el secreto está en el corte: nada excesivamente estructurado, todo debe moverse contigo.

Un traje original de Lady Pipa o un mono minimalista de Zara puede transformarse completamente con unas sandalias finas y un bolso pequeño. Es ese tipo de look que no grita, pero que se recuerda.
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¿Y si eres la novia o el novio? El estilo Casual Wedding
Aunque pueda sorprender, la estética informal también ha llegado a los protagonistas. Las novias que apuestan por este estilo suelen alejarse del vestido princesa para elegir opciones más limpias: vestidos midi, diseños camiseros o incluso conjuntos sencillos con tejidos fluidos. Aquí es donde propuestas como las de Hannibal Laguna White encajan especialmente bien, porque aportan elegancia sin rigidez.
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En el caso de los novios, el cambio es aún más evidente. Los trajes de lino, las americanas desestructuradas o incluso prescindir de la corbata forman parte de este nuevo lenguaje estético. La idea es clara: verse bien sin parecer disfrazado.

Colores, tejidos y largos que funcionan mejor
Si hubiera una regla no escrita, sería esta: cuanto más natural parece el tejido, mejor funciona en una boda informal. Los tonos tierra, los verdes suaves, el azul cielo o los rosas empolvados son apuestas seguras. En verano, incluso los estampados florales ligeros pueden ser un acierto si no resultan excesivos.
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En cuanto a tejidos, el lino, el satén fluido, la gasa o los crepés ligeros son los que mejor acompañan este tipo de celebraciones. No pesan visualmente y aportan ese movimiento que hace que el look respire. Para bodas de tarde o celebraciones en otoño, los tonos terracota, buganvilla, azul petróleo o verde oliva aportan sofisticación sin necesidad de recurrir a colores demasiado oscuros. ¿La única norma que sigue intacta? Evitar el blanco absoluto para dejar todo el protagonismo a la novia.
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Errores comunes al vestirse para una boda informal
El error más habitual es confundir informal con “demasiado simple” o, al contrario, con “demasiado arreglada”. Un look excesivamente recargado rompe completamente con la estética del evento, igual que un outfit demasiado básico puede parecer fuera de lugar. También es importante tener en cuenta el entorno. No es lo mismo una boda en jardín que una boda en ciudad o en la playa. Y aquí el calzado lo cambia todo: unas sandalias de tacón medio pueden funcionar en una boda urbana, pero quizá no en una finca con césped.
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En realidad, podríamos resumirlo así de forma casi visual: Una boda en el campo pide vestidos fluidos y cuñas cómodas, una boda en ciudad permite trajes femeninos y sandalias más estructuradas, una en la playa pide tejidos ligeros y calzado plano sofisticado, una boda civil encaja perfectamente con monos o conjuntos minimalistas y una boda de noche informal permite un punto más de brillo, pero siempre contenido.

La clave: sentirte tú misma
Por encima de tendencias, protocolos o códigos de vestimenta, existe una regla que nunca falla: sentirte identificada con lo que llevas. La mejor invitada no es necesariamente la que luce el vestido más espectacular, sino aquella que transmite seguridad, naturalidad y personalidad.

Ya sea con un diseño de Hannibal Laguna White, una propuesta actual de Marisol Trend o un vestido encontrado en Zara o Pull and Bear, lo importante es que el conjunto refleje tu estilo y te permita disfrutar de la celebración sin preocupaciones. Porque cuando te sientes cómoda, se nota. Y pocas cosas resultan más elegantes que una invitada que se siente bien consigo misma.

Claudia estudió Periodismo en la Universidad de Sevilla. Cree que el amor es una de las fuerzas más poderosas y disfruta contando historias que emocionan. En LSC ha encontrado el espacio ideal para combinar su pasión por la escritura con su interés por las bodas.