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Oscuro Claro

El pasado jueves 22 de septiembre parecía que las piezas del puzzle empezaban a encajar cuando la hija de Isabel Preysler anunció su compromiso con Iñigo Onieva.

El empresario hincó rodilla el 5 de septiembre, pero la pareja prefirió mantenerlo en privado a fin de disfrutar de esos días tan especiales en la intimidad. Sin embargo, todo empezó a cambiar el día posterior al anuncio oficial.

De la pedida de matrimonio a la confirmación de infidelidad: el peor fin de semana de Tamara Falcó

Un comunicado a través de Instagram y una verdadera declaración de intenciones en el programa en el que Falcó actúa como colaboradora, El Hormiguero. Así la chef confesaba al mundo el amor que sentía por su chico y las ganas que tenía de “hacerle muy feliz”. Pero la exclusiva no acabó ahí: “Nos casamos el 17 de junio si todo va bien, estamos súper contentos y nuestras familias están felices. Será en casa de mi padre, en El Rincón, es un sitio muy romántico y significa mucho”, concluía Tamara. El Rincón es un lugar muy especial para la influencer, ya que es el legado de su difunto padre, Carlos Falcó, que falleció en medio de la pandemia. La marquesa de Griñón lucía orgullosa el impresionante anillo de oro blanco con tres diamantes de talla pera de 0,30 quilates cada uno que su prometido le había regalado. Un diseño de la firma Repossi, una casa italiana con origen en Turín, que tenía un valor de 14.500 euros.

Nadie imaginaba que 72 horas después la historia iba a “estallar” por los aires. Tan solo un día después del anuncio del “feliz” engagement, salieron a la luz unas imágenes de Iñigo Onieva en el festival Burning Man besando a una chica morena que, evidentemente, no era Tamara Falcó.

La caída en picado se producía. El pasado viernes 23 de la tarde, la pareja se dejó ver en la localidad de Aravaca. Tamara Falcó tenía un evento muy importante al que asistir, la boda de su amiga y, aunque en principio iba a acudir sola, decidió ir acompañada del brazo de su chico en un intento de acallar los rumores.

Numerosos medios de comunicación esperaban ansiosos por las primeras declaraciones de la pareja, si es que en ese momento continuaban siéndolo. Tamara, cabizbaja, prefirió no dar ninguna explicación. Sin embargo, Iñigo Onieva sí consideró preciso hablar argumentando que estaban “muy contentos por haber tomado esta decisión , es un paso que nos emociona a los dos… es una lastima que siempre haya gente que quiera destrozar nuestra relación pero nosotros estamos muy contentos con ello. Son imágenes, son videos que… yo he ido a ese lugar varias veces, 3 años de hecho y esas imágenes son de 2019 asi que que quieran sacar esto el dia de nuestro anuncio de engagement pues es una lastima”, explicaba el empresario sentenciando “nos vamos a casar le pese a quien le pese”.

Muy reveladora es esa fecha que aporta Onieva “2019” ya que resulta demasiado sencillo comprobar que es una declaración totalmente falsa. En los videos en los que aparece besando, tan solo dos semanas antes de la pedida de matrimonio a Tamara Falcó, a otra chica, aparecen más asistentes que a juzgar por la ropa, música que sonaba en ese momento, decoración del evento… resulta muy fácil comprobar que, evidentemente, se trata de una infidelidad puesto que los hechos ocurrieron este año.

No obstante, se dijo que la chica morena que aparecía en los videos besándose con Iñigo es una modelo que asistió por primera vez a dicho festival en el año 2022, tal y como constaba en sus publicaciones del perfil de su red social. Más adelante la propia modelo afirmaría que su identidad no se corresponde con la chica del beso.

El sábado 24 de septiembre, Tamara Falcó mandaba la primera señal de cómo fluía su situación personal eliminando el post de Instagram en el que anunciaba su matrimonio. Tamara se dirigió a la casa de su madre, Isabel Preysler, e Iñigo habría intentado hablar con ella a través de dos amigas en común sin éxito.

El domingo 5 de septiembre, Onieva entonaba el mea culpa a través de un vago comunicado que rezaba: “en los videos difundidos aparezco en una actitud inaceptable, de la cual estoy absolutamente arrepentido y destrozado por ello. Pido disculpas por no haber sido honesto y pido perdón a Tamara y a su familia públicamente. Estoy completamente enamorado de Tamara y es la mujer de mi vida, por lo que me duele enormemente haberla hecho daño”. Sin embargo, el comunicado volvió a tornarse nuevamente hacia el cinismo cuando Onieva pidió que no se publicaran más videos suyos: “para evitar mayores perjuicios a Tamara y a nuestras familias, pido que no se continúe difundiendo imágenes que puedan afectar a nuestro derecho de la intimidad, y se abstengan de publicar informaciones que están afectando a nuestra privacidad”.

Tamara Falcó guardó silencio arropada por su familia y amigos, hasta su reaparición estelar, cual Ave Fénix, días después.

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