La vuelta del verano es una oportunidad perfecta para reorganizar nuestras rutinas, cuidar un poco más la alimentación, recuperar el descanso y volver a dedicar tiempo al ejercicio y al autocuidado. Especialmente si estás preparando tu boda, septiembre puede convertirse en el momento ideal para incorporar hábitos saludables que puedas mantener hasta el gran día.
Septiembre tiene algo de nuevo comienzo. Después de semanas de horarios más relajados, comidas improvisadas, noches más largas y una rutina que se adapta al ritmo del verano, llega el momento de volver poco a poco a nuestros hábitos. Y no hablamos de hacerlo de manera estricta ni de imponernos grandes cambios de un día para otro, sino de recuperar esas pequeñas costumbres que nos ayudan a sentirnos bien por dentro y por fuera.
Recuperar los horarios de sueño
Durante el verano es habitual acostarse y levantarse más tarde, dormir a horas diferentes o aprovechar las noches para alargar las cenas y los planes. Con la vuelta a la rutina, nuestro cuerpo necesita recuperar poco a poco unos horarios más regulares.
Intentar acostarnos y levantarnos aproximadamente a la misma hora cada día, crear una rutina relajante antes de dormir y reducir el uso de pantallas durante los últimos minutos de la jornada puede ayudarnos a mejorar la calidad del descanso.
Y es que dormir bien no solo se nota en nuestro nivel de energía, también influye en el estado de ánimo, la concentración y el aspecto de la piel.
Volver a una alimentación equilibrada
Después de los excesos propios del verano, no es necesario recurrir a dietas restrictivas ni compensar. Lo más interesante es volver a una alimentación variada y equilibrada, dando protagonismo a frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, proteínas de calidad y grasas saludables.
También es un buen momento para recuperar horarios de comidas más organizados y volver a prestar atención a la hidratación. Beber suficiente agua a lo largo del día es uno de esos hábitos sencillos que podemos descuidar durante las vacaciones y que merece la pena recuperar en septiembre.
La clave está en volver a la normalidad, no en castigarnos por lo que hemos disfrutado durante el verano.
Desde la Clínica +Cueto by CWS Health, la doctora Dra. Sofía Ruiz del Cueto nos ofrece una visión realista para compensar los excesos del verano y volver a una rutina saludable, justo la que el cuerpo reconoce como “estado de bienestar”: “Los planes depurativos no solo carecen de respaldo científico que avale su capacidad para limpiar el organismo, sino que ya disponemos de sistemas extraordinariamente sofisticados para hacerlo de forma natural como el hígado, los riñones, el aparato digestivo y los pulmones”, explica la doctora. Los que sí podemos hacer es favorecer el funcionamiento óptimo de nuestro organismo, manteniendo hábitos saludables como una alimentación equilibrada, una buena hidratación, ejercicio físico regular y un descanso adecuado, dentro de un plan antiinflamatorio de recuperación: “una pauta antiinflamatoria con criterio médico no es una lista de prohibiciones. Es un patrón ordenado, sostenible y adaptado a cada persona, ya que no todo lo que el paciente llama inflamación tiene la misma causa. Identificar la causa es fundamental para ofrecer recomendaciones realmente útiles y personalizadas”, asegura la experta.
Así, nos animan a incluir en nuestra dieta comidas ricas en los siguientes ingredientes:
- Polifenoles: frutas como uvas moradas o negras, granada, frutos rojos como arándanos, fresas, o frambuesas, así como ciruelas o manzanas. Verduras como brócoli, aguacate, espinacas o pimientos. Aceite de oliva virgen, cacao o chocolate negro (85% de cacao).
- Omega 3: caballa, sardina, boquerón, salmón, trucha y atún fresco, así como semillas de lino o chía y frutos secos como las nueces.
- Fibra dietética: cereales integrales como avena o quinoa. Legumbres como lentejas, garbanzos o guisantes. Frutas como peras, manzanas, kiwis y ciruelas. Verduras como brócoli, alcachofas y cualquiera de hoja verde.
- Proteínas de alta calidad: pescado, huevos, legumbres, yogur, kéfir natural, carnes blancas y tofu.
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Retomar el ejercicio, pero sin prisas
Septiembre suele venir acompañado de nuevos propósitos y el gimnasio se llena de personas dispuestas a recuperar en unas semanas todo el ejercicio que no hicieron durante las vacaciones. Sin embargo, volver progresivamente es mucho más sostenible.
Caminar, nadar, practicar yoga o pilates, montar en bicicleta, entrenar fuerza o simplemente recuperar una rutina de actividad física que nos resulte agradable son buenas opciones.
Si además estás preparando tu boda, combinar ejercicio cardiovascular con entrenamiento de fuerza puede ayudarte a mejorar la resistencia, la postura y la tonificación. Pero, sobre todo, conviene elegir una actividad que disfrutes y que puedas mantener en el tiempo.
Volver a cuidar la piel después del verano
La piel es una de las grandes protagonistas de la vuelta de vacaciones. Sol, cloro, sal, calor y cambios de rutina pueden dejarla más seca, apagada o deshidratada.
Septiembre es un buen momento para volver a una rutina de belleza sencilla pero constante: limpieza suave, hidratación y protección solar diaria. También podemos incorporar productos destinados a recuperar la luminosidad y confort de la piel después del verano.
Y si tienes una boda (o la tuya) a la vista, este es precisamente el momento de empezar a cuidar la piel con constancia. Los mejores resultados no suelen conseguirse con tratamientos de última hora, sino manteniendo una rutina adecuada durante los meses previos.
Una buena base para este mes puede ser, también, incluir suplementos para cuidar la piel desde el interior. Nos encanta Rederm, de Laboratorios Genové, un reafirmante cutáneo bebible a base de péptidos de colágeno que contribuye a mejorar la hidratación, firmeza y elasticidad de la piel estimulando la síntesis natural de colágeno y elastina. Su fórmula actúa donde las cremas no llegan, ayudando a reforzar la piel desde el interior y a mantenerla más firme, hidratada y luminosa. Además, busca prevenir la pérdida progresiva de colágeno asociada a la edad.

Recuperar pequeños rituales de autocuidado
Durante las vacaciones podemos cambiar nuestros rituales habituales por otros más improvisados. Con la vuelta a la rutina, recuperar esos pequeños momentos de cuidado personal puede convertirse en una estupenda manera de volver a conectar con nosotras mismas.
Una mascarilla facial mientras vemos nuestra serie favorita, dedicar unos minutos a hidratar el cuerpo después de la ducha, cuidar el cabello, preparar un baño relajante los domingos o reservar un rato para leer pueden parecer pequeños gestos, pero tienen un gran impacto en cómo afrontamos el día a día. Y, por supuesto, que no se nos olvide concedernos pequeños placeres de vez en cuando.
Si entre tus planes favoritos está un baño relajante, date el capricho de comprarte el perfume Bubble Bath de Maison Margiela, una fragancia que captura el instante íntimo y relajante de sumergirse en un baño espumoso y perfumado. Limpia, envolvente y reconfortante, esta fragancia recrea ese momento de bienestar absoluto en el que el cuerpo se libera de las tensiones y todo parece detenerse. Su aroma combina un acorde de burbujas de jabón con leche de coco, rosa y almizcles blancos, creando una esencia delicadamente empolvada y luminosa, que deja sobre la piel una sensación suave y reconfortante, como recién salida de un baño en calma.

Organizar de nuevo la agenda
Uno de los mejores hábitos que podemos recuperar en septiembre es la organización. Volver a planificar las comidas, los entrenamientos, las citas y también los momentos de ocio ayuda a evitar que la rutina se convierta en una sucesión de obligaciones.
Si estás organizando tu boda, además, una buena planificación puede marcar la diferencia. Crear una agenda específica para los preparativos, establecer prioridades y repartir las tareas permitirá disfrutar mucho más del proceso y evitar que todo se concentre en las últimas semanas.
Pero no olvides reservar también huecos para ti. En una agenda llena de citas, pruebas y preparativos, el autocuidado también debería tener su propio espacio.
Volver a disfrutar de la rutina
Quizá el hábito más importante de todos sea cambiar la perspectiva: septiembre no tiene por qué significar el final de todo lo bueno del verano. Podemos mantener algunos de nuestros mejores descubrimientos de las vacaciones: salir a caminar al aire libre, disfrutar de una comida tranquila, desconectar del móvil, reservar tiempo para las personas que queremos o simplemente dedicar unos minutos al día a hacer algo que nos gusta.
Retomar buenos hábitos no significa volver a una rutina rígida. Significa encontrar un ritmo que nos haga sentir bien y que podamos mantener durante los próximos meses.
Y para las futuras novias, septiembre puede ser el momento perfecto para empezar a cuidarse sin prisas, disfrutar del camino y llegar al gran día sintiéndose, sencillamente, la mejor versión de una misma.

Redactora experta en belleza

