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¿Estás preparándote para dar un discurso de dama de honor? Como hermana, prima o mejor amiga de la novia, es probable que te toque dar un discurso el día de la boda. Toma nota de las mejores claves.

10 claves para el discurso de la dama de honor

  1. Basta de elogios genéricos

Muchos discursos se limitan a repetir: “¡Es la mejor!” o, ¡es la más guapa!”. No decimos que no sea verdad pero esos elogios tan genéricos no tienen ningún fondo, no están hechos desde el corazón. Utiliza ese momento especial para la novia para abrir tu corazón y expresar exactamente qué sientes hacia ella.

¿Buscas un discurso emotivo para la boda de tu amiga? Entonces piensa en cómo te sientes cuando estás a su lado. Describe tus sentimientos después de tantas noches de fiesta, tardes de reflexión y momentos confidentes. ¿Cómo sería tu vida si no hubieras conocido a tu mejor amiga? ¿Y cómo fue desde el día que la conociste? Ese es un buen tema que incluir en tu discurso.

Discurso de la dama de honor // Fotografía: Juan Luis Limere
Discurso de la dama de honor // Fotografía: Juan Luis Limere
  1. Conviértete en la mejor narradora

Para que una historia sea recordada debe dejar marca y estar bien contada. Una serie de elogios no serán recordados. Se trata de elaborar un discurso, no de hacer la lista de la compra. Si lo que quieres es destacar sus cualidades, cuenta una historia que demuestre esa cualidad. Por ejemplo, si quieres expresar que la novia haría cualquier cosa por ti, cuenta una vivencia en la que te lo haya demostrado.

dos amigas sentadas
Diseño del look: Cherubina

Sin embargo, una persona no solo es importante por lo que hace por nosotras, una persona es todavía más importante por lo que nosotras somos capaces de hacer por ella.

  1. Recuerda que no es un discurso para ti

No es para ti. El discurso va dirigido a la novia y ella debe ser el eje sobre el que gire el mensaje. Tú, simplemente eres el vehículo para explicar porqué los recién casados hacen tan buena pareja así que nada de hablar de ti.

Discurso de la dama de honor // Fotografía: Boda & rte
Discurso de la dama de honor // Fotografía: Boda & arte
  1. Los ex están prohibidos

Habéis vivido miles de historias juntas pero hay temas que no se pueden sacar como, por ejemplo, los ex. Ese chico que la hizo tanto daño o aquel amor de verano que nunca olvidará. Eso, mejor lo recordáis en la próxima noche de amigas pero jamás en su boda.

  1. Empieza hablando de ella y termina hablando de la pareja

Eres la dama de honor de la novia y, por lo tanto, tu discurso comenzará centrándose en ella pero, a medida que avances, debes hablar sobre la pareja, ya que es su boda. Habla del papel que su marido ha desempeñado en su vida, como crees que será a partir de ahora su historia o lo feliz que la ves gracias a él.

amiga abrazando al novio
Fotografía: Caleidoscopia
  1. Hazlo breve

Puede parecer que para explicar todo lo que ella significa para ti necesitarás horas y horas, pero nada más lejos de la realidad. No pierdas la atención de la gente. Empieza con alguna broma y limítate a un par de minutos de discurso.

  1. Después de hacer una broma, date unos segundos

No hablamos de pausas eternas pero, después de hacer una broma es necesario dejar unos segundos para que la gente se ría y la asimile. Después, puedes seguir con el discurso sin que los invitados se pierdan ni una sola palabra.

círculo de amigas compartiendo momentos
Fotografía: Caleidoscopia
  1. No uses bromas privadas

Aunque el discurso vaya dirigido a la novia, las bromas privadas no tienen lugar en este momento, ante cientos de invitados que, al no entenderlo, se sentirán de lo más incómodos.

  1. No la avergüences

Tienes que tratar que el discurso sea algo divertido, por ejemplo, contando alguna historieta de su niñez pero jamás cuentes algo que la haga sentirse incómoda o avergonzada. No lo conviertas en un desastre.

  1. Practica varias veces

Una vez que tengas listo el discurso, practica. Hazlo varias veces e, incluso, grábate. Así, lo tendrás medio memorizado y podrás ver en qué momentos no se te entiende bien o cuándo deberías enfatizar más. Además, es recomendable que lo ensayes delante de algún amigo para asegurarte de que se entienden las bromas.

amigas brindando con la novia
Fotografía: L-Blue
Y, si quieres tirar de hemeroteca, te dejamos algunos textos perfectos para recitar en la boda de tu mejor amiga.

Un paseo para recordar
El AMOR es sufrido y considerado, nunca es celoso. El AMOR no es jactancioso o engreído, nunca es grosero o egoísta, nunca se ofende ni es resentido. El AMOR no haya placer en los pecados de los demás y se deleita en la verdad. Siempre está dispuesto a excusar, confiar, esperar, soportar todo lo que venga“.
Amor de Bécquer
“El amor es la vida, y la vida es amor;
engendra la locura y abre paso al delirio;
purgatorio de goces y cielo de martirio;
su dolor es tan fuerte, que su dicha es dolor.
Va abriendo paraísos y cerrando ataúdes;
con puñales y flores hace ramos dorados…
Es el mayor pecado de todos los pecados,
y la virtud más grande de todas las virtudes.
El amor es el perfume, y el néctar, y es veneno;
es camino de rosas y es camino de cieno;
es un rayo de luna besando un corazón…
Es débil como un niño, como un Hércules fuerte;
el amor es la flecha que nos causa la muerte
y tiene el privilegio de la resurrección”.

discurso de la dama de honor
Fotografía: I-Blue

Las pequeñas grandes cosas de Wilferd Arlan Peterson
“Nunca se es tan viejo para sostenerse las manos.
Es recordar decir “Te amo” al menos una vez al día.
Es nunca ir a dormir enojados.
Es nunca hablar con el otro solo por ser condescendiente; el cortejo no debería terminar con la luna de miel, debería continuar a través de los años
Es tener un sentido mutuo de valores y objetivos comunes.
Es pararse juntos enfrentando al mundo.
Es formar un círculo de amor que se alimenta en la familia toda.
Es hacer cosas para el otro, no en la actitud de servicio o sacrificio, sino en el espíritu de gozo.
Es hablar con palabras de apreciación y demostrar gratitud de maneras consideradas.
Es no esperar que el esposo use una aureola o que la esposa tenga las alas de un ángel.
Es cultivar la flexibilidad, la paciencia, el entendimiento y el sentido del humor.
Es tener la capacidad de perdonar y ser perdonados.
Es dar al otro un ámbito en el que pueda crecer.
Es encontrar espacios para las cosas del espíritu.
Es una búsqueda común del bien y la belleza.
Es establecer una relación en la cual la independencia sea por igual, la dependencia mutua y las obligaciones recíprocas.
Es no solamente casarse con la pareja perfecta, es ser la pareja perfecta”.

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