La lencería para novias también debe estar en el ajuar de novia
Búsqueda Menú

El look de invitada que muchas mujeres repiten sin darse cuenta

Lencería para novias: bonita, cómoda y pensada para tu vestido

La boda más elegante del fútbol femenino: así fue el “sí” de Kerr y Mewis

Oscuro Claro

Un mismo look de invitada se repite boda tras boda y lo más curioso es que muchas de estas invitadas ni siquiera se dan cuenta

En cada temporada de bodas hay un fenómeno silencioso que se repite como si se tratara de un patrón universal. Invitadas que, sin planearlo, acaban vistiéndose exactamente igual. A veces cambia el color, otras el tejido, pero la estructura del look es la misma, como si hubiera un manual no escrito que dicta qué es correcto ponerse en una boda. Y en parte es así.

La presión por acertar, por no llamar demasiado la atención (sobre todo si es para mal), por no romper el dress-code y por evitar riesgos, lleva a muchas mujeres a moverse dentro de un mismo margen estético. Un margen que se mueve entre redes sociales y la tiendas de referencia que todos conocemos y que hace que el resultado, aunque cada una crea que su elección es original, termine coincidiendo con más invitadas, en diferentes bodas del país, incluso en la misma celebración. Sí, muchas invitadas lucen el mismo look y ni siquiera se dan cuenta.

Este es el look que las invitadas repiten sin querer

Hay un look concreto que se repite hasta la saciedad, aunque las invitadas crean que están escapando de él. Se trata del vestido midi monocromático con sandalia minimalista y bolso rígido metálico. Esta elección tiene todo el sentido del mundo porque favorece, es elegante y sí, funciona de maravilla en una boda, pero se ha convertido en la opción comodín que terminan eligiendo sospechosamente todas las invitadas.

Fotografía: Guille del Castillo

Lo sorprendente es que este look no surgió de la noche a la mañana, se ha consolidado poco a poco, casi sin hacer ruido. Primero fueron los vestidos satinados de corte lencero, después los midi plisados, luego los de estructura envolvente tipo “wrap dress”, con escote cruzado. La silueta se repitió tantas veces en redes que, sin darnos cuenta, la interiorizamos como sinónimo de “ir bien vestida”. Para acompañar estos diseños, no falla una sandalias de tiras finas y tacón alto sin plataforma, capaces de alargar la pierna y combinar con todo. Y, por último, el bolso rígido, pequeño y brillante, que llegó después como una pieza que parecía elevar todo el estilismo. Y así, paso a paso, se formó un look que hoy es casi uniforme.

¿Por qué lo repetimos sin querer? Son varios los motivos por los que se eligen estas prendas. Por un lado, está el miedo a equivocarse. Las bodas están llenas de códigos no escritos, y muchas mujeres prefieren ceñirse a lo seguro antes de arriesgar y sentirse fuera de lugar. Por otro lado, está la influencia masiva de las redes, donde ciertos outfits se vuelven virales, se multiplican en fotos y, finalmente, llegan a las tiendas en forma de “los favoritos de la temporada”. Y sí, somos muchas las que nos inspiramos en las influencers favoritas para dar con ese look perfecto.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por MARTA LOZANO (@martalozanop)

También influye la comodidad mental. Escoger un look de invitada, como hemos dicho muchas veces, puede ser todo un quebradero de cabeza. Si nos lo dan ya hecho y con referencias incluidas, todo parece mucho más fácil. Es una elección de lo más tranquilizadora. Si tantas mujeres lo han elegido, por algo será.

El problema no está en repetirlo, el problema es creer que estamos siendo totalmente originales con la elección cuando en realidad estamos entrando en la misma corriente estética que cientos de invitadas. Tres bodas este año y en todas se repite el mismo patrón. Y ojo, n está mal, puede ser un look precioso pero quizás demasiado repetitivo.

Fotografía: Boda y Arte

El secreto que de verdad importa

¿Cómo podemos darle una vuelta a este look? El secreto es fácil: debes hacerlo tuyo con algo especial. No se trata de romper con todos los códigos de vestimenta, ni de devolver ese vestido o esas sandalias que ya has comprado. Basta con introducir ese guiño personal que puede cambiar por completo la percepción del conjunto. Puede ser un accesorio inesperado, una joya con historia, un color que te represente, un peinado especial o un complemento para este, como un tocado o una pamela.

Ese pequeño toque es lo que convertirá este look tan normalizado en otro más especial. Porque al final, la elegancia no está en llevar lo que llevan todas, sino en lucir algo que te represente, que hable de ti sin necesidad de explicar más.

Salomé Valverde

Salomé estudió periódismo en Madrid pero por su corazón corre sangre andaluza. Su pasión por contar historias, su afición por viajar y su amor por la moda y las bodas, la llevaron a trabajar en LuciaSeCasa, donde comparte consejos y tendencias inspirando a futuras parejas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas Relacionadas
vestidos novia

Vestidos para bodas de día

Texto: Andrea Pérez Catalán. De corte princesa, boho-chic, sofisticados, elegantes, con encajes, con la espalda abierta, con detalles o completamente lisos, hay tanto entre lo que elegir pero siempre nos...