María Jiménez
Nieves Álvarez
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Las tres bodas de María Jiménez y Pepe Sancho

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Oscuro Claro

La cantante, bailaora y actriz María Jiménez nos ha dejado a sus 73 años de edad en su casa de Triana, Sevilla.

Una vida marcada por la pasión, el sufrimiento y, sobre todo, “la libertad”, lo que ella siempre anhelo y, finalmente, consiguió.

“Con una profunda tristeza y dolor en nuestros corazones, despedimos hoy a María Jiménez, mujer amada y respetada por su compromiso inquebrantable con su familia, amigos y admiradores. Un espíritu indomable, una personalidad arrolladora, una mujer fuerte y valiente que luchó contra todas las adversidades más allá de lo imaginable”. Con este comunicado, su hijo Alejandro, daba a conocer la triste noticia.

Pasión, dolor y libertad, así fue la vida de María Jiménez

Con quince años, María se fue a trabajar como empleada del hogar a Barcelona. En sus tiempos libres, salía con un chico sevillano y así fue como acabó en una pensión de la calle Conde de Asalto donde se celebraban fiestas en las que la gente cantaba. “A la media hora de estar allí, me atreví a cantar una copla. Cuando me escucharon dijeron: ¿Cómo vas a seguir limpiando con ese arte que tienes?”. Fue entonces cuando María dejó aparcados los productos de limpieza y se dedicó a su auténtica vocación: la música.

Con 18 años, María tuvo a su primera hija, Rocío. Un auténtico escándalo público ya que por aquel entonces no se contemplaba que una mujer soltera pudiera ser madre. Eso en principal lugar, su corta edad tampoco ayudaba. Fue en año 76 cuando María consiguió grabar su primer disco. La cantante fue un reflejo del cambio en la sociedad española: cantaba por la libertad y lucía faldas cortas sin temor a ninguna represión.

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Con 30 años, la cantante conoció a Pepe Sancho que también gozaba de un momento profesional muy dulce. El actor era uno de los grandes reclamos en el elenco de la serie de Curro Jiménez. “Fue un flechazo, pero después fueron veinte puñaladas”, explicó la sevillana años después en entrevistas.

A los pocos meses, María Jiménez le pidió matrimonio a Pepe Sancho en el Florida Park, en uno de sus ensayos.

“Pepe, te voy a hacer una pregunta”, dijo María. “Dime sí o no. ¿Te quieres casar conmigo?” y el respondió “sí”. De esta manera, el 1 de junio de 1980 los artistas de plantaron en Sevilla para celebrar la que sería su primera boda. El actor adoptó a Rocío como hija suya y los tres formaron una auténtica familia.

Tres años más tarde, la pareja dio la bienvenida al mundo a su hijo Alejandro. Apenas un año después, la pareja decidió separarse. Sin embargo, fue el dolor quien volvió a unirles y es que en enero de 1985 Rocío fallecía en un accidente de coche, con tan solo 16 años de edad. María cayó una profunda depresión y Pepe Sancho la acompañó en el dolor que ambos compartían. Así fue como la tragedia les volvió a unir.

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Fue el 27 de febrero de 1987 cuando los artistas celebraron su segunda boda en Costa Rica. De hecho, tal y como explicó María, llegaron a casarse una tercera vez, en el Nepal, durante un viaje en el que fueron presentados al Dalai Lama.

“En realidad solo nos hemos casado dos veces. La tercera fue un engaño. Un periodista nos convenció para que hiciéramos unas fotos en el Tíbet y donar dinero a Ayuda en Acción. Luego vendió el reportaje y se quedó con todo”, dijo Pepe.

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Fue en 2002 cuando María Jiménez rompió definitivamente con Pepe Sancho. En gran parte, fue su hijo Alejandro quien le animó a decidirse de una vez por todas ya que le comunicó la infidelidad, mucho más allá de una aventura, de su padre.

No fueron pocas las veces que Pepe Sancho engañó a María Jiménez. Tampoco fueron pocas las veces que el actor humilló y maltrato a la cantante. “Él sentía que ya había triunfado , que ya no necesitaba a su mujer porque él era una estrella. Me fue arrinconando y abandonando”. De hecho, en una de las entrevistas más recientes de María Jiménez llegó a confesar que “un día me rajo la cara”.

Tras una vida marcada por un amor “que se sentía como puñaladas”, en el año 2000 todo cambió. Una discográfica decidió sacar varias canciones de la cantante y su renacer musical se convirtió en un éxito con canciones como La lista de la compra.

Se acabó fue una de las canciones más reconocidas de la cantante. Una oda a la mujer empoderada que por fin se zafa del hombre que le hacía daño. Algo que la cantante consiguió, pese a todas las adversidades, y que hoy entonamos en Do Mayor para recordarla como la gran mujer que fue y cuyo legado se quedará siempre con nosotros.

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