ESTÁS EN:

Raquel y Ruben, ella de Tomelloso (Ciudad real) él de Zamora, viajeros empedernidos ambos, se conocieron en 2016 en las Fallas de Valencia y se casaron las Navidades pasadas, tras tres años de relación. Te contamos todos los detalles de la boda.

 

La historia de Raquel y Rubén es la de un encuentro azaroso en una ciudad que ninguno de los dos frecuentaba de manera habitual. «Nos vimos en un bar de Valencia y unos amigos se acercaron y empezamos todos a hablar. A partir de ese momento empezamos a tener contacto, a quedar y a salir», explica la pareja.

Tres años después llegó su boda. te contamos todos los detalles.

Beatriz Alvaro novios

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

Una romántica pedida de mano en la Ciudad de la Luz

«En el puente de Todos los Santos de 2018 ocurrió algo muy especial -relata Raquel-. Yo pensaba que íbamos a pasarlo juntos en Zamora, en casa de mis suegros, cuando vi que el coche se dirigía al aeropuerto. Entonces le pregunté a Rubén hacia dónde íbamos, y él me dijo que ehttps://luciasecasa.com/wp-admin/post.php?post=166543&action=edit#ra una sorpresa. Me llevó a Paris, a un hotelazo justo al lado de la torre Eiffel, también fuimos a Disneyland y estuvimos pasando cuatro días muy especiales por esa ciudad mágica».

Beatriz Alvaro novios

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

«Durante esos días mis amigas me ponían muy nerviosa, porque todo el rato me preguntaban si me había dado el anillo ya, y yo, la verdad, con toda esa sorpresa lo esperaba. Pero llegó el sábado por la noche y no tenía anillo, y entonces empecé a pensar que había sido una sorpresa sin más. Entonces subimos a la torre Eiffel y yo le noté muy nervioso. Su idea había sido subir arriba del todo para que los camareros del restaurante nos grabaran. Pero a mí me dio vértigo y no quise acabar de subir, y le fastidié la sorpresa. Entonces se terminó la noche del sábado y les dije a mis amigas: chicas es una sorpresa sin más, no he tenido anillo y hemos tenido un montón de oportunidades y sitios románticos y no me lo ha dado”.

Beatriz Alvaro novios

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

Esa noche no pudimos cenar porque estaba todo cerrado ya y lo único que pudimos hacer fue pedir algo frío para comer en la habitación. Cuando llegamos al hotel, lo sacó. Era un anillo de oro blanco con un diamante espectacular, de Suarez, y me pidió matrimonio sentados en la cama, comiendo una ensalada César, viendo la Torre Eiffel iluminada a través del ventanal del hotel. Fue una noche muy bonita».

Una boda invernal

Tanto Raquel como Rubén adoran la Navidad y tuvieron claro desde el principio que la suya sería una boda invernal navideña. Se casaron el 21 de diciembre de 2019 en Tomelloso: «yo tenía la ilusión de casarme en una ermita pequeña donde está la virgen de mi pueblo», asegura Raquel. «La boda fue a las seis de la tarde porque queríamos que todo luciera navideño y teníamos muchas velas y luces en la decoración. Nos gustaba la idea de que el día fuese oscuro, y más oscuro no pudo ser, porque llovió bastante».

Beatriz Alvaro novios paraguas

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

En la ceremonia se tocaron el piano y el violín y todas las canciones elegidas pertenecían a bandas sonoras de películas. La novia entró a la iglesia acompañada del tema principal de «La vida es bella».

Beatriz Alvaro novia y su padre

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

Beatriz Alvaro novia y padrino a la entrada de la iglesia

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

La pareja alquiló un coche antiguo, un Citroën clásico negro muy elegante que utilizó para sus desplazamientos.

Beatriz Alvaro novia en coche clásico negro

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

El banquete se celebró en Jardines López Linares, en Tomelloso. «Todo lo decoramos muy bonito. De muchas cosas nos encargamos nosotros -explica Raquel-. Por ejemplo, yo quería que todas las mesas llevaran manteles de cuadros escoceses, y los mandé a hacer -explica la novia-. Muchas cosas como la cubertería dorada u otros detalles los alquilamos. Mi madre restauró dos descalzadoras antiguas y las tapizamos con terciopelo azul marino para el photocall. Mi padre, que tiene una carpintería, se encargó de hacer muchas cositas de madera, y tuve a todo el mundo de mi alrededor «pringado» un año antes de la boda».

Beatriz Alvaro deco Navidad

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

Beatriz Alvaro novia y su padre

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

Del resto de la decoración y de las flores, incluido el ramo de la novia, se ocupó Rosalía, de Decojardin (Tomelloso): «quedamos muy satisfechos con el resultado. Todas las flores eran navideñas y llevábamos muchas flores de algodón en toda la decoración».

Beatriz Alvaro decoración boda de invierno

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

«Mi ramo era muy invernal, con tonos oscuros, llevaba cactus grises. Y, lo más especial, es que estaba atado con una cinta de terciopelo azul marino y un lazo de puntilla que hizo mi abuela hace muchos años para este día. Me gustaría pedirle a Rosalía una réplica, porque el día de la boda se lo regale a mi hermana».

Beatriz Alvaro novia entregando ramo a su hermana

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

Para el coctel los novios contrataron un grupo de música en directo que a los invitados les gustó mucho y en la barra libre colocaron una mesa llena de turrones, bombones y chocolates navideños.

La entrada al salón la hicieron tocando panderetas acompañados por sus hermanos y sonó el villancico «All I Want For Christmas Is You» de María Carey. Los asistentes les recibieron con bengalas, porque justo antes de que empezara la música se emitió un audio por el altavoz de la carpa que decía: “bienvenidos a la boda de Raquel y Ruben, welcome to Rachel and Ruben´s wedding. Recordad hacer uso del hashtag de la boda #RyR. Queremos que este día sea tan mágico como la Navidad y ahora, para que empiece la fiesta, solo tenéis que encender vuestras bengalas”.

Beatriz Alvaro novia fiesta con panderetas Navidad

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

El vestido de la novia

Raquel tuvo claro desde que supo que se casaba que quería un vestido a medida. «Quería que mi vestido solo lo llevase yo y que estuviera realizado exclusivamente para mí», explica la novia. Aun así, cogió varias citas en tiendas de vestidos realizados por catálogo de diferentes firmas, pero solo acudió a la primera de ellas porque fue suficiente para hacerle saber que estaba perdiendo el tiempo. «Ni me gustaban las telas ni me gustaba ningún modelo, y con todos los vestidos mi madre y mi hermana me veían disfrazada, así que decidí anular el resto de las citas que tenía y me puse a buscar diseñadoras buenas en Madrid».

Beatriz Alvaro novios

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

Beatriz Alvaro novios de espaldas

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

Aunque no conocía personalmente al equipo de Beatriz Álvaro, Raquel tenía muy buenas referencias acerca de su trabajo gracias a lo que le habían contado y a lo que había leído en internet. «Decidí irme a Madrid un fin de semana sola y hacer la primera cita sin compañía, para poder elegir libremente. A Beatriz Álvaro le bastó con conocerme para ponerme más o menos lo que estaba buscando. En ese momento comprendí que es un error ir a una tienda para ver qué es lo que te queda bien o mal. La mejor decisión es acudir a un atelier donde te vayan confeccionando tu vestido poco a poco y a tu gusto. Dejamos que pasase la navidad de 2018 y en enero de 2019 decidí volver con mi madre para ver qué le parecía el diseño. Por supuesto, ella quedó convencida de que aquel era mi sitio».

Beatriz Alvaro novia

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

Raquel tenía muy claro lo que quería y Beatriz Álvaro se puso enseguida a dibujar su vestido ideal. «Queríamos que fuese un vestido muy de invierno, y elegimos un corte en la cintura pero sin perder la sensación de abrigo, -explica la diseñadora-. Además, le dimos una gran cola. Lo confeccionamos con un tejido rústico para que tuviese aspecto invernal y lo combinamos con una manga abullonada larga con puño que le daba un toque moderno. Lo rematamos con una piel blanca de zorro para el cuello desmontable».

Beatriz Alvaro novia de espaldas

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

El cuello lo hizo la Peletería Ramiro Guardiola, de Madrid. «Cuando me quité el cuello, pasado el coctel, me puse una corona que me hizo tocados Piluca en Tomelloso, una auténtica joya, que combinaba porcelana, metal, coral, perlas y moras de cristal», explica Raquel.

Beatriz Alvaro novia primer plano

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

Y añade: «Me encantaría agradecer a Beatriz Álvaro y a su equipo su atención durante todo el proceso de confección de mi vestido. Gracias a ella conseguí lucir el vestido de mis sueños el día de mi boda. Hablar un poquito conmigo le bastó para empezar a diseñar mi vestido ideal y soñado. Tiene una enorme experiencia y solo con verte sabe lo que necesitas. Poco a poco fuimos dándole forma hasta que todo quedó perfecto, y el resultado no me pudo gustar más, era impresionante. La atención fue super cercana y siempre supieron percibir a la primera mis necesidades. Todo su equipo se preocupa por cada detalle, tiene una enorme paciencia y te escuchan y atienden tus dudas con mucho cariño y educación. Dan rápido con la solución a todos tus problemas. Sin duda, la elegiría mil veces más, la calidad de las telas y el resultado final me dejaron sin palabras», asegura Raquel.

Beatriz Alvaro novia de espaldas llegando a la iglesia

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

Del peinado de la boda se encargó Sonia Estilistas, en Tomelloso. «Yo siempre voy despeinada y llevaba una coleta muy informal», asegura la novia, que es profesora de estética de profesión y decidió no ir a que la maquillaran. Sin embargo, una amiga también dedicada al sector acudió a su casa para echarla una mano si se ponía nerviosa y para que ella no tuviera que hacer nada el día de la boda.

Beatriz Alvaro novia saliendo de casa con su padre

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

Beatriz Alvaro novia primer plano

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

Los pendientes que acompañaban a su vestido fueron todos regalados, «¡y mira que tengo cinco agujeros en las orejas!», añade Raquel. En los agujeros principales llevaba unos aros pegados de oro blanco y diamantes que fueron un regalo de su hermana, mientras que en el resto de los agujeros llevaba una lágrima de oro blanco con diamantes, regalo de su amiga Ana, y dos solitarios de oro blanco y diamantes regalados por una tía y una prima de su madre muy especiales, todos ellos de Aristocrazy.

Beatriz Alvaro novia detalle manos y ramo

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

Además de los pendientes, ese día Raquel lució su anillo de pedida y las alianzas, también de Suarez, «un modelo clásico de oro amarillo que nos regalaron mi hermana y mi cuñado», explica.

Por último, Raquel completó su look con unas sandalias preciosas de terciopelo azul marino realizadas en Salo Madrid que fueron regalo de su amiga Arancha. «Por las sandalias me costó mas decidirme, ya que en un primer momento quería estas de Salo, pero luego me decanté por otros zapatos y finalmente volví a mi idea inicial y quise las sandalias que había visto en un primer momento», recuerda la novia.

Beatriz Alvaro novia zapatos

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

«Para el baile me cambié de zapatos y me puse unos botines burdeos de Bimani muy chulos, y bailamos un popurrí de 3 canciones que nos habíamos preparado». Los novios empezaron bailando solos «Soñar contigo», de Zenet. Después sacaron a bailar a los padrinos y bailaron con ellos «Por ti volare» de Andrea Bocelli, «y, por último, salieron mi madre, mi hermana, mi cuñado y mi suegro y bailamos las dos familias juntas «Gracias por venir» de Lina Morgan de broma con micrófonos, sombreros, boas…».

El novio y las invitadas más elegantes

Rubén se hizo un chaqué a medida en la sastrería que tiene Scalpers en la calle Jorge Juan de Madrid, mientras que el padre de la novia, y también padrino, se hizo un traje a medida en Los Muchachos, una tienda sastrería de Tomelloso.

Beatriz Alvaro novios

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

Los niños de arras llevaban unas bermudas con una chaqueta de terciopelo gris y unas botas Hunter negras de agua, mientras que las niñas llevaban un vestido de florecitas con una capa encima con capucha de terciopelo gris y también botas Hunter negras de agua.

Beatriz Alvaro pajes y damitas

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

«Para mí las invitadas más elegantes fueron mi hermana, que lucía un vestido de Carolina Herrara rojo, y mi madre, que lució un vestido super sencillo y muy elegante hecho a medida, con una medio capa que causó gran sensación. Ambas llevaban también zapatos de Salo Madrid», explica Raquel.

Beatriz Alvaro novia vistiéndose

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

Beatriz Alvaro novia y su padre y hermana

Fotografía: Javier Carrión Fotografía

El fotógrafo y la luna de miel

De que todo quedara plasmado se encargó Javier Carrión Fotografía, «es un artista y siempre que podemos contamos con él», explican los novios. «Las fotos de preboda las hicimos en Patones de Arriba y quedaron chulísimas. El día de la boda no teníamos luz natural, pero Javier consiguió unas fotos super bonitas con paraguas y las luces del coche, y ¡mira que llovía un montón! Después de volver de la luna de miel fuimos a hacer una sesión postboda a las lagunas de Ruidera».

Beatriz Alvaro novios

Fotografía: Javier Carrión Fotografía / Vestido novia: Beatriz Álvaro

De luna de miel los novios se fueron a Filipinas, donde estuvieron veinte días recorriendo diferentes islas y donde pasaron unas navidades muy diferentes.

HAZ CLIC AQUÍ Y DESCUBRE NUESTRA NUEVA REVISTA:
ESTA VEZ GRATIS, ONLINE E ¡INTERACTIVA!


Comentarios

Relacionados

2020 LuciaSeCasa Ediciones Lisa Tarín. Todos los derechos reservados.

X