Crear un buen álbum de fotos es mucho más que una costumbre. Es la mejor manera de volver a emocionarse al revivir un día único.
Muchas fotos son buenas, pero quizá no todas sean necesarias
Evidentemente, incluso el detalle en apariencia más nimio puede resultar entrañable en el contexto de una boda. Es por ello que muchas parejas cometen el error de aspirar a incluir el mayor número posible de fotografías en su álbum de boda. A buen seguro, los fotógrafos habrán hecho un gran trabajo y dispondrán de una vasta colección de imágenes que desearemos guardar. Pero ello no significa que merezcan ser incluidas en el álbum de fotos de la boda, puesto que ello nos llevará a sobredimensionar el trabajo o, incluso, a dar mucho más protagonismo a unas secciones que a otras. Pueden conservarse todas las buenas fotos, pero solo las más relevantes pueden dar el salto al álbum.
Acumular muchas fotografías en pocas páginas nunca es buena idea
Enlazando con la recomendación anterior, otro criterio que siguen habitualmente quienes diseñan álbumes de bodas es evitar la saturación visual. Esto resulta bastante sencillo gracias a programas de edición intuitivos de webs como Hofmann para crear un álbum de fotos desde cero. La posibilidad de introducir muchas imágenes de pequeño tamaño puede tener cierta gracia como recurso en un punto muy concreto del trabajo. Pero, como norma general, conviene priorizar las fotografías de tamaño medio o grande, que pueden llegar a ser mucho más claras y elocuentes que una larga sucesión de imágenes pequeñas. El diseño resultante será mucho más agradable para la vista y reducirá la sensación de fatiga por tener que procesar muchas instantáneas.
Coherencia narrativa y cronológica
Ya hemos dejado algún apunte en este sentido. La esencia de un buen álbum de fotos de una boda es que permita conocer, de manera ágil, pero emotiva, cómo transcurrió toda la jornada. Para ello es imprescindible respetar un orden cronológico en la presentación de las imágenes. Esto no significa que todas las partes de la boda merezcan el mismo espacio, puesto que la propia lógica narrativa nos llevará a concentrar más estampas de los momentos culminantes tanto de la ceremonia como de los preparativos previos y las celebraciones posteriores.
En suma, aplicar la máxima de que “menos es más” puede ser el mejor consejo para comenzar a planificar un álbum de fotos de boda. Eso y confiar en una buena herramienta digital para ejecutar todo el trabajo con resultados casi profesionales.