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El 16 de mayo de 1969, la boda de Marisol y Carlos Goyanes, el hijo de su productor, se oficiaba. Esta es su historia. 

 

Pepa Flores nacía el 4 de febrero de 1948 en Málaga. Desde muy pequeña, fue una gran admiradora del cante flamenco y se unió a un coro, “Los joselitos del cante” donde todos pudieron contemplar el increíble arte que derrochaba aquella niña.

Cuando su coro actuó en TVE, Manuel Goyanes, un importante productor, vio el talento que desprendía aquella niña de tan solo 11 años por lo que hizo todo lo que estuvo en su mano para convencer a la familia de Pepa Flores de que se instalaran en Madrid para que la pequeña pudiera dar el gran salto a la fama.

Marison en una foto de archivo

El salto a la fama de Marisol y los terribles sucesos del backstage

Pepa Flores se convirtió en aquella niña con carita angelical de pelo rubio y ojos azules que llegaba al hogar de todos los españoles. Su personaje, Marisol, fue un éxito rotundo. Sin embargo, detrás de él, se escondían terribles sucesos: “Me llevaban a un chalet del Viso y allí acudía gente importante, gente del régimen, a verme desnuda a mí y a otras niñas. A mi madre, cuando venía a verme, los Goyanes la ponían a comer en la cocina”, describiría años más tarde la propia Pepa Flores.

Marisol en la escena de su película

Marisol en la escena de su película

La actriz vivió durante 10 años en casa de su productor. En ese periodo de tiempo, Marisol dejó de ser aquella niña para dar paso a la mujer que vendría después. Sin embargo, nadie estaba dispuesto a renunciar a todas aquellas pesetas que ganaban presentando a Pepa como esa niña inocente de 8 años. Para ello, se utilizaron toda clase de artimañas posibles, llegándole a vendar los pechos.

Marisol en la escena de una de sus películas

Marisol en la escena de una de sus películas

«Desde que me llamó el señor Goyanes, después de verme en Coros y Danzas, perdí el rumbo de mi vida. Como hablaba con deje andaluz y no sabía actuar ante la cámara, el director se enfadaba y yo lloraba por la noche en la cama y me acordaba de mi vida anterior», confesaba Pepa Flores a Julián Navarro en 1965.

Marisol - Baile

La vida de Marisol: la niña que se convirtió en leyenda

Su infancia y adolescencia fue muy complicada. En las palabras de Pepa: “ Yo no me relacionaba con otra gente que no fueran las que me dejaran en aquella casa [en la de Manuel Goyanes]. Cuando ya siendo mayor quería conocer a un chico, me lo prohibían, y si de los que conocía me gustaba alguno, me lo aislaban inmediatamente. Yo era intocable. Era su negocio”.

Marisol y Carlos Goyanes

Marisol y Carlos Goyanes

Ante esta situación no es de extrañar que el primer novio de Marisol fuera a los 18 años. Pero mucho menos es de extrañar que fuera Carlos Goyanes, el hijo de su productor. En su mayoría de edad, Goyanes le pidió la mano con todas las formalidades e, incluso, Carlos se mudó a un piso de soltero para no convivir con su prometida. “Cuatro o cinco veces fui novia de Carlos, luego rompíamos y volvíamos. Hasta que a los 20 años volvimos a reencontrarnos y decidimos casarnos”, contaba Pepa. Sin embargo, la boda de Marisol y Carlos Goyanes no causó ningún entusiasmo, ni en la familia de ella, ni en la de él.

Marisol

Marisol

La boda de Marisol y Carlos Goyanes

“Era una especie de extraño noviazgo”, definiría Carlos Goyanes. “Y en un momento de alza decidimos casarnos para ver lo que pasaba”. Aunque el padre de Carlos estaba especialmente feliz por la unión de la pareja, los padres de la novia no compartían ese entusiasmo: “Mi madre no quería ir a la boda y mi padre tampoco. El padre de Carlos se llevó un disgusto de padre y señor mío porque me escapaba de su lado”.

El 16 de mayo de 1969, 4.000 personas rodeaban la iglesia de San Agustín al asistir a la boda de Marisol y Carlos Goyanes.  Pepa Flores aparecía con un vestido diseñado por Silvan con un llamativo pañuelo en la cabeza, inspirado en el tradicional traje mallorquín. Tal era la tensión que se respiraba en el ambiente de la boda de Marisol que Massiel se desmayó y la misa tan solo duró 15 minutos. Sin embargo, después se supo que Massiel no fue la única invitada a la que le dio vueltas la cabeza durante la boda de Marisol. Una crónica de ABC explicaba que: “Finalizada la ceremonia religiosa, el público se arremolinó en torno a Marisol, que más blanca que el propio traje de novia estuvo a punto de desmayarse. Rodeada de todos los testigos logró salir a la calle, no sin que antes hubiese sido balanceada en varias ocasiones por el público. Una vez vacío el público se pudieron observar numerosos zapatos en los suelos, algunos bancos caídos y flores pisoteadas”.

Marisol y Carlos Goyanes

Marisol y Carlos Goyanes

Más tranquilo fue el banquete de la boda de Marisol, celebrado en el Pabellón del Retiro. Lola Flores, Concha Velasco, Carmen Sevilla, Miguel Ríos o Rocío Dúrcal estuvieron invitados a la velada. Tras la boda, los recién casados se fueron de luna de miel a Algarve y Marbella, un viaje retratado por muchos periodistas.  Tras la boda de Marisol, la pareja se instaló en un piso de la calle Apolonio Morales.

Marisol y Carlos Goyanes

Marisol y Carlos Goyanes

La pequeña Marisol ya era toda una mujer y tenía un sueño: ser madre. Se quedó embarazada pero ocurrió un incidente una mañana. “Aquella mañana fui al fútbol. Carlos forma parte de un equipo, el Albatros, que interviene en una liguilla de aficionados. Yo hice el saque de honor, claro, ese movimiento es levísimo y no se puede achacar a él lo que me pasó pocas horas después”. Pepa Flores tuvo un aborto. La ansiedad que llevaba años sufriendo habían desembocado en una úlcera de estómago a los 15 años, que volvió más fuerte que nunca unida a una profunda depresión.

Sumida en la desesperación, Pepa Flores intentó suicidarse con una sobredosis de Valium. Fue una doncella quien la encontró y la salvó la vida. Finalmente, encontraron que Marisol tenía una malformación en el útero que le impedía tener hijos, pero que se podía corregir mediante cirugía. En 1972, la boda de Marisol y Carlos Goyanes era historia. Tras muchos rumores y especulaciones sobre lo mal que se llevaba el matrimonio, la pareja se divorció, no sin antes dejar a Pepa Flores en la calle, sin piso.

La boda de Marisol y Antonio “el bailarín”

La artista se fue a Barcelona a vivir a casa de una amiga.. Allí mantuvo un affaire con Joan Manuel Serrat que no prosperó. En 1973 llegaba su punto de inflexión cuando se casa con Antonio Gades, el ex marido de Marujita Díaz.

Marisol y Antonio Gades

Marisol y Antonio Gades

Con Gades tuvo a su primera hija, María Esteve en 1974. En 1976 llegaría al mundo Tamara Esteve, su segunda hija y en 1981 Cecilia Flores, su tercera hija. La boda de Marisol con Antonio Gades se ofició en Cuba y Fidel Castro fue su padrino en una ceremonia civil el 5 de octubre de 1982.

Sus tres hijas

Sus tres hijas

Después de casi 4 años de casados, en 1986, Pepa Flores y Antonio Gades se separan. Él, por su parte, se refugiaría en la millonaria suiza Daniela Frey con la que se casaría tres años más tarde mientras que Pepa Flores volvió en tren a Málaga pesando solamente, 40 kilos.

Antonio Gades

Antonio Gades

Marisol da paso a la mujer, Pepa Flores

Desde aquel momento, tras haber sido la estrella del país, la cara más conocida y el tremendo revuelo de la primera boda de Marisol y la segunda, llegó el completo silencio. Sus apariciones en medios desde ese entonces hasta día de hoy han sido contadas. Tanto ha sido así que en el año 2020 recibió el Goya de Honor por su trayectoria pero, siendo fiel a su manera de ser, la que fuera una de las actrices más reconocidas de España no asistió a recogerlo.

Sus hijas recogiendo el Goya Honorífico

Sus hijas recogiendo el Goya Honorífico

De esta manera, la actriz hizo aún más grande la historia de Marisol, la niña que España conoció y que aún vive en Pepa Flores en una vida apacible en su querida Málaga junto a su pareja, Massimo Stecchini.

Marisol y Massimo Stecchini

Marisol y Massimo Stecchini

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