Sara y Andrés se conocieron en 2008, cuando ella cambió de instituto para realizar el bachillerato. El resto es una bonita historia de amor que conduce a la boda que hoy te mostramos. Se celebró el 30 de abril de 2023 en La Alberca, Salamanca.
Todo en este gran día resulta inspirador. Desde el escenario elegido para la celebración, hasta el delicado vestido de la novia, absolutamente en sintonía con el entorno. La de Sara y Andrés es una boda de cuento para una novia que lució el diseño soñado gracias a la buena fortuna. Esa que le permitió encontrar a la diseñadora que podía hacerlo realidad y que, además, fue capaz de realizarlo en tiempo récord. Te contamos todos los detalles.
El vestido de novia
El vestido fue una creación a medida de Noralba Valderrama, diseñadora de Navdra. “El resultado fue tan espectacular, que no llevé ningún otro complemento”, explica Sara. “ El vestido brillaba y no era necesario añadirle nada más”.
“Después de visitar diferentes tiendas y no dar con el vestido que quería, encontré a Noralba. El primer día que estuvimos juntas, ella ya sabía cómo quería que fuese mi vestido y, sin duda, fue la mejor elección que pude hacer”, añade la novia.
“Lucí un diseño de corte sirena con bordados en cuerpo y mangas y una espectacular falda de gasa de quita y pon, que retiramos en el baile.”.
“Su equipo lo confeccionó en tiempo récord. Tan sólo nos quedaban cuatro meses para la boda. Pero tanto Noralba como su compañera Sandra hicieron un trabajo espectacular y el vestido fue el soñado, el que yo quería llevar en mi gran día”.
Los complementos de la novia
Sara lució unos pendientes de oro blanco con diamantes con una larga tradición familiar: “mi abuelo materno se los regaló a mi abuela cuando la conoció y ella tenía mucha ilusión en que yo los llevase el día de mi boda. Me parecieron súper bonitos, a pesar de tener más de 60 años y no dudé en lucirlos”.
Ese día la novia no necesitó más joyas, porque el vestido era una joya en sí misma, aparte de la alianza que le entregó Andrés.
Respecto a los zapatos, eligió una sandalia de tacón alto en ante color azul cielo de la marca LODI.
Las flores
“Tanto mi ramo como los prendidos para Andrés, el padrino y los testigos, además de las diademas para las niñas de arras, los confeccionó Miriam, de Ulilove (Coslada)”, explica Sara. El azul, ese “algo azul para la novia” salpicó de buena suerte los diferentes complementos.
El maquillaje y el peinado
“Para el peinado no tuve dudas a la hora de elegir, sin duda Silvia tenía que ser la persona que me peinase ese día tan especial”, relata Sara. Lució una trenza espectacular, rematada con una peina en el mismo azul de los zapatos.
Su compañero Luisma se ocupó del maquillaje. “Por supuesto también le volvería a elegir a él. Ambos forman parte de Merakibylys, una peluquería de Salamanca”.
El novio
”Andrés eligió para su gran día un chaqué en color azul marino, con camisa azul cielo y chaleco gris, ¡le quedaba como un guante! Todo ello era de la tienda Chaques.net, en la cual Pierre supo captar desde el primer momento lo que quería llevar ese día”.
El novio llegó acompañado de su madre y madrina, con un elegante vestido fiel a su estilo.
La ceremonia y la celebración
“Nosotros somos de Madrid y vivimos aquí, mientras que la familia de Andrés es de un pueblo de Salamanca, Cepeda de la Sierra -explica Sara-. Elegimos casarnos allí y la celebración de la boda, que fue civil, fue en el Hotel Abadía de Los Templarios, en la Alberca, Salamanca”.
“Allí tuvo lugar toda la celebración, desde la ceremonia al aire libre, al banquete y la fiesta. Fue una elección muy acertada. El sitio es espectacular, las instalaciones preciosas y disfrutamos muchísimo”.
“Respecto a la tarta nupcial, la hizo una tía de Andrés, Milagros Domínguez. Ella no se dedica a esas cosas, pero con mucho cariño la preparó para nosotros y quedó espectacular y deliciosa”.
Las invitaciones y el regalo de los invitados
“Sempiterno Group, una empresa de Alcobendas, Madrid, nos hizo las invitaciones. El diseño nos lo realizó nuestra amiga Sara”, explica la novia. “Respecto a los detalles de los invitados, los hicimos a través de familiares y amigos. Dimos botellas de vino a los hombres y tarros de miel a las mujeres”.
El momento más emotivo
“Hubo muchos, pero para mí, el más especial, fue sin duda cuando llegué al altar y vi a Andrés esperándome junto con todos los invitados. Fue muy emocionante”.
Invitadas más elegantes
“Las más guapas fueron mis amigas Isa, Lucía, Celia y Azucena, que me acompañaron desde por la mañana y estuvieron en todo momento conmigo para llevar la cola de mi vestido. ¡Estaban espectaculares!”, asegura Sara.
Fotógrafo y videógrafo
”Las fotos las realizó Enrique Micaelo y el video fue obra de Pedro Muriel, ambos de Salamanca y ambos muy profesionales”.
Wedding Planner
“Para organizar toda la boda confié en nuestra prima Noelia. Ella fue la persona que se encargó de todo e hizo que todo saliera a la perfección. ¡Se ocupó de todos los detalles!”
Luna de miel
La guinda de este día tan especial fue una luna de miel en Tailandia: “Sin duda un destino increíble que no dudaremos en volver a visitar. Hicimos un plan mixto, primero visitamos Bangkok, Chain Mai y Chian Rai, y después pasamos una semana en la playa de Phuket en una increíble villa para nosotros solos”.
¡Que seáis muy felices!