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Belén y Ricardo se llevan en el corazón desde niños. Toda su vida han sido el uno para el otro y hoy por fin podemos conocer su bonita historia de amor.

 

Se conocieron apenas siendo unos niños. Belén y Ricardo coincidieron cuando tenían 7 años en un grupo de scout, y desde entonces compartieron campamentos de verano casi todos los años. Hace justo 10 años, y después de 15 días de campamento, decidieron estar juntos para siempre y comenzar juntos una nueva aventura.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Se casaron en junio de 2019, después de que Ricardo le pidiera matrimonio en los Alpes Suizos, en un valle de un belleza sin igual. ¿Por qué allí? “Alrededor de la luna”, de Julio Verne es una novela muy especial para la pareja. Ricardo siempre insistió a Belén para que leyera ese libro y así fue. Él es muy fan de Verne. Este gusto le viene desde muy niño gracias a su abuelo. La pareja pensó que esta era una manera de tenerle presente y hacer el día de su boda un día muy especial. Juntos diseñaron una página web y así intentaron trasladar al invitado a otro mundo.

Belén y Ricardo, una boda única “Alrededor de la luna”

Belén y Ricardo tenían muy claro dónde querían celebrar su boda. Desde el primer momento que visitaron este santo lugar, se enamoraron. La Ermita de La Virgen de la Adrada, en Otero de Herreros (Segovia) era un entorno único. De oficiar la boda se encargó el primo de Ricardo, ya que es jesuíta y es una tradición que sea él quien case a todos los primos de la familia. El lugar elegido era todo una maravilla: una pradera a orillas del Río Herreros, a la que accedes por un puente de piedra.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

La ceremonia fue al aire libre. Así lo quisieron los novios porque les recordaba a las eucaristías de los campamentos de verano, algo que tenía un significado especial para ellos. Para hacer todo mucho más especial, Javier Morillas, que es un músico experto al aire libre, deleitó con su chelo, acompañado de un piano y un violín. El sacerdote les dio permiso a la pareja para escoger las canciones que quisieran, por lo que todo fue mucho más personal.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Al terminar la ceremonia, como hacía calor, se repartió cerveza y limonada. Así los invitados también aprovechaban un poco más este mágico lugar. Belén y Richi siempre bromeaban con hacer su boda en El Retiro, con un simple picnic. Por eso hicieron un guiño en ese momento y llevaron su propia cesta de picnic junto con dos Nesteas. ¡Fresquitos para brindar por su amor!

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

  • El vestido de novia y los complementos

Para uno de los días más especiales, Belén escogió a Alejandra Svarc para que diseñara su vestido. Alejandra fue capaz de materializar las ideas abstractas de Belén en una realidad. Nuestra novia siempre tuvo ideas para su vestido pero estas no eran concretas. Era difícil entender a Belén pero Alejandra supo reflejar lo que quería decir.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Belén siempre quiso casarse en invierno, la encantaba la idea de los abrigos y de las capas. Por unas cosas y otras, finalmente se casaron en primavera. Sin embargo, Alejandra diseño un abrigo de verano especial para Belén. Un abrigo que nos enamoró con tan solo verlo. Una capa de gasa de seda de más de dos metros de cola de efecto ligero. Lo que siempre había soñado nuestra novia.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Esta capa era desmontable algo que le dio facilidad a la hora de bailar durante la celebración.

  • Las joyas

Los pendientes y la pulsera eran joyas muy especiales para la familia de Belén. Ambos eran de la abuela de su abuela. La pulsera fue un regalo de pedida que le hizo su tatarabuelo a su esposa y quisieron recordar las historias de amor familiares con este gesto. Fue su tía abuela quien entregó estas joyas a la madre de nuestra novia. Ahí había mucha historia familiar y de amor, y la tradición no podía parar ahí.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

También llevó el anillo de pedida que Ricardo le regaló en Suiza: oro blanco con diamantes pequeñitos. Una joya minimalista y elegante que identifica a Belén, ya que nunca lleva muchas joyas.

  • Los zapatos
Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Los zapatos don de Flor de Asoka. Belén quería algo cómodo y cuando probó esas sandalias sabía que eran lo que buscaba. Un calzado sencillo, cómodo y de su color favorito. El modelo Hilda en color verde acqua.

  • Maquillaje y peinado

Para el peinado, Belén confió en Marieta. Ella es fan de su trabajo y sabía que no podía ser otra persona. Marieta dijo que “haría el peinado de sus sueños” y así fue. Ella misma bautizó su peinado como “Trenza Luna”, un peinado que creó el mismo día y que montó con estrellitas de Suma Cruz y, por supuesto, una lunita. Esta luna estaba en su colección de joyas y Belén pedió que las personalizaran para poder ponérselas en el pelo.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Marieta no solo peinó a Belén, también a sus hermanas, un momento muy especial y familiar.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Para el maquillaje, Belén quería algo natural ya que no suele ir maquillada a diario. Las manos de Mercedes Couceiro hicieron todo una maravilla. Además también fue la encargada de maquillar a su madre.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

  • El novio

El traje de Ricardo fue un diseño a medida de Hackett. Los gemelos eran las estrellas del Capitán América. Y también personalizó la camisa con sus iniciales. Estos gemelos también se los regalaron a sus testigos, junto unos calcetines de Hackett.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

El reloj que llevó Richi fue un regalo de pedida de los padres de Belén.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

  • La madrina y la madre de la novia

La madrina fue la hermana de Ricardo, Cristina. Lució un vestido precioso de Vanderwilde, el modelo Catania de la nueva colección. El maquillaje y la peluquería corrieron a cargo de Eleca Make Up, que también maquilló y peinó a muchas de las invitadas. ¡Todas ideales! La finca facilitó un espacio de peluquería y todas las invitadas se maquillaron y peinaron allí.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

La madre de la novia iba con un diseño espectacular a medida de Maruca García Paredes, de color azul. Zapatos buganvilla de Emilio Badiola, muy cómodos y perfectos para hacer contraste con el vestido. El maquillaje era de Mercedes Couceiro.

  • Las flores

El ramo de la novia lo diseñó su hermana y lo montó ese mismo día en casa, a unos pocos minutos antes de salir hacia la ermita. Tenía claro que quería un ramo con mucho color y, finalmente, María, que es puro arte y creatividad, supo hacer magia con las flores. Añadió unas poquitas margaritas, las primeras flores que Richi regaló a Belén cuando comenzaron a ser novios. Y una lazo de raso azul, el color favorito de Belén.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Gracias al éxito que tuvo el ramo de María en la boda de su hermana, se ha embarcado en un proyecto con Eme. Artisan, un trabajo que llevaba pensando desde hace tiempo y que ahora se hará realidad.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

De la decoración floral de encargó Cristina & Co, que también se encargaron de la organización de ese día. Diseñó una mesa presencial que era todo una maravilla. Combinó peonías de color coral (como las de su ramo), velas y peceras de cristal. Para el resto de la deco, las mesas imperiales de madera iban acompañadas de caminos de lino y hojas de eucalipto con velas y alguna pecera de peonías. El color azul invadía las mesas circulares, ya que elegimos mantelería celeste. La pareja quería hacer guiño a esa novela de Julio Verne, formando un conjunto de constelaciones con las mesas, siendo la mesa presidencial “La Luna”. Cada una de las mesas tenían el nombre de una constelación, o alguna referencia estelar, traída de la novela.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Para simular el efecto de estrellas por la noche, pusieron una cortina de microluces de Luces de Cuento.

La celebración de la boda

La celebración fue en La Estación. Esta finca dejó sin palabras a nuestros novios. Era diferente, especial…lo tuvieron claro. Además al tener la estación de tren a pocos metros, facilitaba el transporte a los invitados. Muchos se quedaron en las casitas rurales que hay en la finca, un auténtico planazo para el fin de semana. Disfrutando la piscina el viernes y una gran barbacoa el domingo.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Del catering se encargó Artigot, todo estaba riquísimo. No faltó nada. Había córner de showcooking de marisco, con zamburiñas, vieiras y pulpo delicioso. Otro de arroces, un cortador de jamón ibérico de bellota y hasta un córner de croquetas. Para combatir el calor: córner de mojitos y daiquiris de fresa. ¡De-li-cio-sos!

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

La cena fue típica segoviana: judiones de La Granja y cochinillo segoviano. Ricardo fue, además, el encargado de cortar el cochinillo con el plato. Un momento épico.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Para la entrada los novios escogieron la canción de la banda sonora de James Bond. Y no solo bailaron ellos, también los primos de Belén que inmovilizaron a toda la familia con “Mambo Number Five”

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Para el baile nupcial, tenían claro que querían abrir con la canción “Fly me to the moon” de Frank Sinatra. El padre de Belén y ella abrieron el baile y luego sacó a bailar a Richi en el verso: “In other words, I love you”.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

El cóctel lo animaron Son Cremita, un grupo cubano que a Belén le encanta. Los invitados no paraban de bailar.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

High Volume Event fue el DJ, que hizo de la boda una auténtica verbena. Los invitados no pudieron disfrutar más.

  • Las invitaciones y los regalos

Las invitaciones las ideó la propia novia, ella es arquitecta y junto a Mundocopia, hicieron las invitaciones más bonitas del planeta. También ayudaron con el seating plan e hicieron un panel de llegadas de estación de tren en el que cada invitado tenía asignado una “mesa de embarque”, una forma de agradecer a tantas personas que venían desde tan lejos. Había invitados que venían desde China, Malasia, Los Ángeles…

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

Como regalo a los invitados, repartimos un libro de segunda mano de Julio Verne con una postal vintage de Londres dedicada a cada invitado. Belén también regaló el ramo a su madre. Para este momento hicieron sonar la canción de “Chiquitita” de ABBA, ya que es la canción favorita de su madre.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

A los padrinos, una cajita de galletas de té de Fortnum & Mason, la tienda favorita de la pareja en Londres. A las parejas que se casaban ese mismo año, un mini olivo, como símbolo de familia y hogar. Y por último, un ramo réplica al de la novia para las hermanas de Belén y para la madrina, la hermana de Ricardo.

  • Fotógrafo y videógrafo 

De captar cada momento de la boda se encargó Ana Encabo, una gran amiga de la pareja. Fotos preciosas, de instantes reales y poses no forzadas. Para el video de la boda, nuestra pareja confió en Les Vaques. Ellos fueron capaces de resumir los mejores momentos.

  • El momento más emotivo de la boda
Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

El día anterior a la boda, Belén habló con el hermano de Richi para que le diera una carta junto antes de ir a la ermita. Belén quería dejarle claro todo lo que sentía por él. Seguramente, esto ayudara un poquito a que se emocionara tanto cuando entró Belén del brazo de su padre. Luego el hermano de Ricardo, quiso devolver la jugada con un discurso que dejó a todos emocionadísimos.

  • Invitada o invitadas más elegantes
Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

La hermana de Belén, Blanca, lució un vestido de Intropía precioso, de color verde botella. Y María, un vestido a medida en Vietnam, en un viaje que hizo unos meses antes de la boda. Belén también destaca a su tres amigas, sus damas de honor. Estas no querían ir vestidas iguales, por lo que encontraron una temática común: las flores.

  • Reposteros

Belén y Ricardo no tuvieron tarta pero Artigot se encargó de hacer un coulant (el postre favorito de Ricardo). El candy bar lo diseñó Cristina & Co. La recena estuvo presidida por hamburguesitas y mini pizzas, todo un acierto. También hubo churros con chocolate para los valientes que se quedaron hasta altas horas de la madrugada.

Belén y Ricardo

Fotografía: Ana Encabo

  • Luna de miel

Después de la boda, Belén y Ricardo organizaron una “minimoon” y fueron a Menorca a disfrutar de sus playas. Un mes después fueron a Tanzania. Subieron el Kilimanjaro, el cielo de África. Luego pasaron una semana preciosa de safari y terminaron en Zanzíbar, con sus maravillosas playas.

Pero esto no acaba aquí, pareja. ¡Aún os queda mucho por disfrutar!

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