Naturaleza, cocina de producto y la libertad de celebrar a tu propio ritmo en un espacio único. Pazo de Cores propone una forma de casarse sin interferencias, con carácter y como en tu propia casa en el corazón de Galicia.
Hace tiempo que las bodas, tal y como se conocían, están experimentando una profunda transformación. Atrás quedaron las celebraciones tradicionales y encorsetadas en las que mandaba el protocolo y cada acto sucedía al anterior de manera estricta. Hoy cada vez son más los novios que buscan diseñar experiencias completas, auténticas y profundamente personalizadas, que les permitan ser ellos mismos e incluso se prolonguen durante varios días. Es el boom de las bodas destino, en las que el objetivo principal es disfrutar de tiempo de calidad en la mejor compañía, mientras se regala a los invitados un recuerdo para toda la vida.
En el corazón de esta nueva tendencia, Galicia emerge como uno de los refugios preferidos de quienes sueñan con celebrar sin prisas. ¿El motivo? Las bodas en Galicia tienen una combinación de factores difícil de encontrar en otros lugares: una naturaleza desbordante, un patrimonio excepcional, una gastronomía de primer nivel y un ambiente de absoluta serenidad. Y cuando a estos ingredientes se les añade un enclave como Pazo de Cores, donde la intimidad, la exclusividad, el buen hacer y una ubicación perfecta alcanzan su máxima expresión, la celebración se convierte en algo memorable.

El escenario perfecto para celebrar sin prisas
Planificar una boda alejada del lugar de residencia habitual puede percibirse en algunos casos como un auténtico reto logístico. Sin embargo, en el contexto actual, las bodas en Galicia ofrecen el equilibrio ideal entre la desconexión que promete su entorno natural y la comodidad de su infraestructura y conectividad.
En el caso de Pazo de Cores, su situación, en el municipio de A Baña, a tan solo 25 minutos del Aeropuerto Internacional de Santiago de Compostela, es uno de sus grandes valores diferenciales para una destination wedding en Galicia.
La excelente ubicación de este pazo para bodas soluciona uno de los aspectos más complejos de este tipo de celebraciones, ya que permite combinar la tranquilidad del entorno con una accesibilidad excelente para invitados que llegan desde cualquier punto de España o del extranjero.

Con más de 30.000 metros cuadrados de jardines y espacios privados, este pazo del siglo XVIII ofrece un entorno mágico rodeado de historia y belleza natural para hacer de cada boda cerca de Santiago de Compostela un momento inolvidable.

Desde sus jardines de estilo Versalles hasta las majestuosas edificaciones señoriales o los hórreos de la entrada, entre los que se encuentra uno de los más grandes de Galicia, con pilares de piedra y laterales de madera, el conjunto es una joya arquitectónica impregnada de elegancia.

El lujo de la exclusividad
Más allá de su enorme personalidad, lo que convierte a Pazo de Cores en una elección extraordinaria es la filosofía con la que su equipo concibe cada boda: recuperar el valor de las grandes celebraciones, donde el tiempo, la hospitalidad, la gastronomía y las personas vuelven a ser lo verdaderamente importante.
Tras más de una década celebrando eventos, el proyecto de esta finca para bodas en Galicia apuesta firmemente por el valor de lo íntimo y lo bien hecho. Saben lo valioso que es el día de su boda para las parejas y para ellos es primordial que cada celebración tenga su propia identidad, con características y detalles diseñados especialmente para la ocasión. Por eso, garantizan la exclusividad y la dedicación más absolutas celebrando un único evento al día.

El día de la boda el Pazo se transforma en la casa particular de la pareja, que así lo siente. Todo se adapta a sus gustos y necesidades y los tiempos fluyen de manera natural, sin interferencias ni prisas. Todo el equipo del espacio, desde la gerencia hasta el servicio de sala, de cocina o las personas encargadas de la decoración, están a su servicio para convertir su gran día en un momento que perdure en el tiempo.

Basta leer las experiencias reales de quienes han celebrado su boda en este lugar para descubrir un denominador común: la emoción, la autenticidad y una profesionalidad envuelta en un cariño incondicional. No hablan de una finca, hablan de sentirse, literalmente, como en casa. Lo que realmente perdura en el recuerdo de novios e invitados es la cercanía del trato humano. Esa tranquilidad absoluta que da el saberse arropados por un equipo apasionado, dispuesto a cuidar cada gesto, cada mirada y cada imprevisto para que los novios solo tengan que preocuparse de vivir el momento.

Con esa calma que aporta el saberse acompañados, los novios pueden concentrarse en disfrutar de las sensaciones que produce estar en este lugar único, descubriendo emocionados cómo cambia el ambiente cuando cae la tarde, cuando se encienden las luces del jardín o cuando los invitados siguen conversando, felices, sin mirar el reloj.

Rincones especiales para cada momento del gran día
La amplitud y la enorme versatilidad de sus cuidados espacios es una de las señas de identidad de Pazo de Cores. Sus frondosos jardines, sus paseos arbolados y sus rincones históricos ofrecen un abanico infinito de posibilidades para diseñar diferentes ambientes a lo largo del gran día.

Para la ceremonia civil los novios cuentan con lugares tan emblemáticos como la capilla histórica o los jardines, donde pueden darse el “Sí, quiero” al cobijo de un roble carballo centenario, símbolo de resistencia y durabilidad.


El cóctel tiene un encanto incomparable al aire libre. Además, la finca cuenta con amplios salones con capacidad para trescientos cincuenta invitados perfectos para ofrecer el banquete en interior o el baile final.



Gastronomía gallega de autor a la medida de cada historia
La propuesta culinaria es uno de los grandes pilares de la experiencia en Pazo de Cores. Con un profundo arraigo y basada en el producto local, de temporada y tratado con técnica y delicadeza, rinde homenaje a la despensa gallega.

Al frente de los fogones se encuentra la chef local Verónica Sánchez Castiñeiras, encargada de diseñar de manera personalizada cada propuesta gastronómica con referencias a la cocina gallega como hilo conductor. Ponerse en sus manos es sinónimo de tranquilidad y excelencia; su cocina posee una virtud casi mágica, con un sabor y unas presentaciones capaces de medirse con la belleza natural del entorno y la majestuosidad del pazo para dejar en el paladar un recuerdo imborrable. Así lo ratifica la memoria feliz de las numerosas parejas que han confiado en su equipo.


PAZO DE CORES
info@pazodecores.com
661 178 001
San Juan de Barcala, 15862, A Baña (A Coruña)

María escribe de moda, de decoración y de belleza. Adora las tendencias y el lifestyle y hace más fácil la vida de quienes confían en LucíaSeCasa para exhibir sus diseños, sus espacios o presentar sus servicios a los novios que planifican su boda.





