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Priscilla Delgado: de niña de Los Protegidos a nueva promesa de Euphoria

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Oscuro Claro

Hay trayectorias que simplemente ocurren… y luego están las que evolucionan contigo, casi sin que te des cuenta, hasta que un día hacen “clic” y te obligan a mirar dos veces.

Eso es justo lo que está pasando con Priscilla Delgado. Y sí, si ahora mismo estás pensando “me suena, pero no sé de qué”, tranquila: estás a punto de redescubrirla. Porque lo suyo no es un cambio cualquiera. Es una transformación con carácter, con intención… y con ese toque magnético que convierte a una actriz en algo más: en presencia.

De rostro familiar a descubrimiento inesperado

Durante años, Priscilla ha sido ese rostro conocido que aparecía en ficciones españolas, creciendo poco a poco frente a la cámara. Tal vez la recuerdas como esa tierna Lucía en Los Protegidos o, tal vez la recuerdas vagamente de una etapa más inocente, más ligera. Pero lo interesante aquí no es de dónde viene, sino hacia dónde va.

 

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Y ahí es donde entra en juego Euphoria. Porque no, no es una serie cualquiera. Es un fenómeno cultural, una estética, un lenguaje propio. Y abrirse paso en ese universo no es fácil. Sin embargo, Delgado no solo entra… irrumpe. Miles de fans de la serie se han confesado enamorados del papel de la española que, de momento, solo ha aparecido en un par de pasajes de la serie que estrena capítulo nuevo cada lunes en HBO Max ¡y que nos tiene enganchadísimas!

Ángel: intensidad, misterio y una historia que engancha

En la tercera temporada, Priscilla se mete en la piel de Ángel, un personaje que tiene todo lo necesario para convertirse en uno de esos nombres que no se olvidan. Bailarina en un club nocturno, con una personalidad fuerte, eléctrica y profundamente emocional, Ángel no es solo una cara bonita en pantalla: es conflicto, es deseo, es contradicción.

Desde su primera aparición, hay algo en ella que te atrapa. Quizá es su forma de mirar, quizá la energía que transmite, o quizá esa sensación constante de que hay mucho más debajo de la superficie.

Su relación con Rue —interpretada por Zendaya— no tarda en convertirse en uno de los puntos clave de la trama. Lo que comienza como una conexión intensa y casi impulsiva, pronto se transforma en algo más complejo, más oscuro, más real.

Y aquí viene lo interesante: Ángel no está escrita para caer bien. Está escrita para sentirse. Para incomodar, para generar preguntas, para hacerte dudar.

Una interpretación que marca un antes y un después

Hay actrices que interpretan… y hay actrices que habitan. Priscilla pertenece, cada vez más claramente, al segundo grupo. Su trabajo en Euphoria no es solo un salto internacional; es una declaración de intenciones. Hay una madurez en su interpretación que sorprende, una seguridad que no necesita exageración, y una sensibilidad que convierte cada escena en algo íntimo, casi palpable.

Ángel atraviesa momentos duros: pérdida, adicción, dependencia emocional… y Delgado los sostiene con una naturalidad que desarma. Sin artificios. Sin excesos. Solo verdad. Y eso, es lo que diferencia a una actriz prometedora de una que realmente tiene algo que decir.

 

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La niña que leía la mente en Los Protegidos nos ha ganado con su impecable interpretación en la superproducción de HBO en la que, además, hace una aparición también estelar Rosalía. De hecho, Priscila confesaba que la presencia de la artista le había generado más nervios que sus escenas con la mismísima Zendaya.

Elegancia y fuerza: el equilibrio perfecto

Si algo define esta nueva etapa de Priscilla es el equilibrio. Porque sí, hay riesgo en sus elecciones, hay intensidad en sus personajes… pero también hay una elegancia sutil en cómo los construye.

No busca el impacto fácil. No necesita elevar el tono para destacar. Su presencia funciona desde otro lugar: más silencioso, más profundo… más sofisticado. Y eso conecta con una nueva generación de mujeres que ya no buscan referentes perfectos, sino reales.

Lo que está ocurriendo con Priscilla Delgado no es casualidad. Es el resultado de años de trabajo, de decisiones bien tomadas y de una evolución coherente. Su paso por producciones internacionales ya apunta maneras, pero Euphoria es, sin duda, ese punto de inflexión que cambia el juego. Y, lo más importante, es que no olvida de dónde viene. No olvida sus raíces y sus primeras grandes oportunidades.

 

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Porque cuando una actriz consigue destacar en un universo tan exigente y visualmente potente como este, sabes que no es cuestión de suerte. Es talento. Es instinto. Es presencia. Así que sí, merece la pena que te quedes con su nombre. Que la sigas, que la observes, que la disfrutes. Porque estamos ante una de esas historias que empiezan casi sin ruido… pero terminan siendo imposibles de ignorar.

Y ahora dime: ¿no es justo ese tipo de energía, segura, elegante y con personalidad, la que también define a las mujeres que inspiran hoy?

Priscilla Delgado ya no es solo aquella niña que viste crecer en pantalla es, definitivamente, una mujer que ha llegado para quedarse y que queremos ver triunfar.

Claudia Ruiz Dorado

Claudia estudió Periodismo en la Universidad de Sevilla. Cree que el amor es una de las fuerzas más poderosas y disfruta contando historias que emocionan. En LSC ha encontrado el espacio ideal para combinar su pasión por la escritura con su interés por las bodas.

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