Enmarcada por la majestuosa belleza de Sierra Nevada, Torre del Rey (Otura, Granada) se convirtió en el escenario perfecto para el deseado “Sí, quiero” de Ana y Óscar el pasado 23 de mayo de 2026. Te contamos todos los detalles.
Hay amores que nacen en la rutina del día a día, en esos descansos donde el trabajo pasa a segundo plano y la complicidad se cuela sin avisar. Así empezó la historia de Ana y Óscar: con una amistad sin pretensiones en la que los dos estaban muy a gusto juntos. Sin embargo, el destino esperó a que tomaran caminos profesionales distintos para poner sus sentimientos a prueba. Fue precisamente la distancia la que encendió la chispa definitiva, transformando el echarse de menos en la certeza de que estaban hechos el uno para el otro. Fue el momento de conocerse un poco más y de sentar las bases de su historia de amor.
El pasado 23 de mayo de 2026 esa conexión que desafió a la distancia tuvo su broche de oro en una boda inolvidable en una finca para bodas única. Te inspiramos con todos los detalles de su enlace.

El vestido de novia y los complementos
Ana eligió su vestido de novia en la boutique granadina Chantú Novias. Un diseño confeccionado en crepe liso de color blanco, sobrio y elegante, con escote en forma de “V” y una caída impecable.

Destacaban sus mangas largas y vaporosas, elaboradas en tul, y su cintura marcada con un drapeado horizontal.

“Mi complemento más especial fue mi ‘algo prestado’, una mantilla bordada a mano de mi cuñada María José”, explica la novia.

Respecto a las joyas, Ana llevó las imprescindibles: “No suelo llevar colgantes, así que ese día solo llevaba pendientes. Tengo varios agujeros en las orejas y todos los pendientes fueron uno de los regalos de mis amigas”, explica.

Los zapatos se los regalaron su hermana María y su cuñado Carlos y eran de Raquel Zapatos: “Un modelo de color rosa maquillaje de terciopelo, con una tira de flores blanco roto y tacón ancho. ¡Muy yo!”

El ramo, de Armiflor, era de rosas blancas, eucalipto y olivo. “El olivo lo recogimos de la casa de mis padres, ya que fue un regalo de mi abuelo cuando se mudaron allí hace 39 años y es una planta característica de mi familia paterna, ya que son de Jaén y mi padre lo lleva por bandera. El ramo llevaba una medalla dedicada de mi hermana María y de una amiga que es como si fuera nuestra hermana pequeña, Bea”.

Maquillaje, peinado y tratamientos beauty previos a la boda
Del maquillaje se ocupó Ana Pérez Makeup, de Maracena. “Me prometí que el día que me casara me maquillaría ella y así fue. Un absoluto acierto. El peinado fue de allí también, ya que tienen peluquería y quedó intacto hasta última hora de la noche . Fue un semi recogido con ondas, sin ningún tipo de decoración, ya que la mantilla iba prendida en él”, explica Ana.

“Antes de la boda me hice dos tratamientos de belleza, Dermaplaning y Dermapen. También me hice un tratamiento de hidratación en mi peluquería de confianza que sumé a mis mechas. Por último, me di rayos uva”.
El novio, la madrina y la madre de la novia
Óscar lució un chaqué de autor en tonos azul marino de Portago. “Iba con una idea y al llegar allí y probarme el modelo que elegí finalmente cambié completamente mi parecer”, asegura.

La madrina, Conchi, iba guapísima con un vestido de color azul eléctrico con un tocado a juego. Por su parte, María Angustias, la madre de la novia, llevaba un vestido de Javier Simorra en color rosa buganvilla que eligió la propia novia y que acompañó con un tocado en los mismo tonos.

Ceremonia y celebración
Los novios eligieron la Finca Torre del Rey, en Otura (Granada) para celebrar su gran día, un escenario único a los pies de Sierra Nevada, elegante y versátil, donde encontraron la exclusividad que buscaban.


Para la celebración, los novios supieron sacar el máximo partido a la versatilidad de la Finca Torre del Rey, orquestando un itinerario donde cada etapa del gran día tuvo su propio escenario. El emotivo “Sí, quiero” arrancó en La Alpañata, un rincón al aire libre de carácter íntimo que lució repleto de flores blancas y paniculata para la ocasión, ofreciendo una estampa romántica con las cumbres de Sierra Nevada como fondo.


“Las flores con las que decoramos la finca fueron de Atrezo Floristas. Bastó una sola conversación para que supieran lo que queríamos: tonos blancos, eucalipto y paniculata. Quería que todo fuera muy blanco”, explica Ana.



El alcalde de Ogíjares, amigo de la novia, se encargó de oficiar una ceremonia civil muy emotiva en la que intervinieron los amigos del novio Pablo y Miguel y las amigas de la novia, Sofía y María.



“Ana, la hermana de Óscar, y su sobrina Paula, además de mi hermana María decidieron salir a decirnos unas palabras a modo de sorpresa, y nunca mejor dicho, porque les habíamos pedido que leyeran y nuestras dos hermanas se negaron a hacerlo argumentando que les daba vergüenza”, relata la novia.


Fue una ceremonia muy conmovedora durante la que los novios se sintieron profundamente arropados en un espacio de ensueño.



Tras el intercambio de votos, los invitados se trasladaron al Patio de los Olivos para disfrutar del cóctel; un espacio impregnado de esencia andaluza que aportó una atmósfera fresca y distendida entre olivos, guiño que conectaba a la perfección con el simbolismo familiar de la pareja.



El banquete principal se trasladó al Salón Campanario, uno de los espacios interiores más majestuosos de la hacienda.

Su impresionante artesonado con altos techos de madera y sus amplios ventanales vistieron la comida de elegancia y calidez, acogiendo el impecable menú servido por el Catering Lumiere.


La fabulosa iluminación, combinada con la alegría de sus seres queridos al recibirlos, hizo que la entrada de los novios al salón fuera mágica.


“El Catering Lumiere se encargó tanto del banquete como de la mesa dulce y el puesto de chuches, que quedaron preciosos. Para la recena pusimos Shawarma en directo, que fue un verdadero acierto. A todo el mundo le encantó”.




Como broche final, la celebración se trasladó a La Palapa, una estructura tropical exterior rodeada de vegetación que aportó el toque desenfadado perfecto para acoger una fiesta que se prolongó hasta altas horas.



“Cada zona estaba más bonita que la anterior, fue una boda espectacular”, aseguran. “La finca no puede ser más bonita y, además, en el mes de mayo estaba repleta de flores”.


Organización de la boda
“Pilar y Loli, mis chicas de Finca Torre del Rey, me dieron todo su apoyo antes, durante y después del gran día. Gracias a ellas salí encantada con todo, desde el minuto uno. Derrocharon atenciones, consejos, cercanía… Fue un verdadero acierto haber dado con ellas”, asegura la novia. “Todo salió perfecto gracias a la ayuda que me brindaron durante todo el proceso de organización y en el gran día, coordinando a los proveedores, organizando los tiempos… Los invitados se sintieron atendidos y cómodos en todo momento. Un éxito”.

Momentos destacados de la celebración
“Contamos con dos córners especiales, El Rincón del Brillo y El Rincón de Fiesta. Pusimos gafas de sol, mucho brillo, mucha purpurina, diademas de luces, coleteros de luces y unas diademas de flores hechas a mano por mi hermana María aprovechando cada uno de sus trayectos Murcia-Granada, ya que ellos vivían en Murcia por trabajo”, explica Ana.

“Hicimos una entrega de liga muy divertida. Oscar, con una canción muy sensual, me la quitó con la boca y sacó a mi amiga Bea para ponérsela y que su novio se la quitara. Ellos no sabían nada, nosotros sí teníamos pactado que sacara a Bea para regalársela a ella.”

Invitaciones y papelería nupcial
“Las invitaciones fueron diseñadas por mi hermana María. Eran sencillas, un fondo blanco con ramas de olivo de decoración que entregamos en sobres verdes”. El resto de la papelería nupcial seguía la misma línea.


“Respecto a a los detalles para los invitados, les entregamos pequeñas botellas de aceite de oliva de los olivos del padre de Óscar. Otro guiño a Jaén y al olivo”.

El momento más emotivo
“Para mí fue muy especial la entrega de mi ramo. Se lo di a mi hermana María como agradecimiento. Aunque ella ya estaba casada, me ayudó muchísimo con la organización de la boda a pesar de que había sido mamá en el mes de diciembre anterior y de que tenía las oposiciones de magisterio el mes siguiente a la boda”, expresa Ana.

“Otro momento muy especial fue el baile con mi padre antes de bailar con el novio. Quise hacerlo como antiguamente, bailando un vals primero con él y que luego me entregara a Óscar”.


Fotógrafo
Elegimos a Christian Baeza y a Bartolo. “Conocía su trabajo desde hace tiempo y en cuanto supe la fecha de la boda llamé a Christian para reservarle el día. Me encanta como trabajan y su eficacia”, señala Ana, que no puede estar más satisfecha con el resultado.

Luna de miel
“Nos casamos un sábado y viajamos a Puerto Rico el martes siguiente. Estuvimos diez días allí, recorriendo diferentes zonas del país. Nos encantó. A las dos semanas de volver nos fuimos a Filipinas, ya que teníamos una boda allí y aprovechamos para disfrutar de una segunda luna de miel visitando Filipinas y Japón”, concluyen los novios. Aprovechamos para desearles mucha felicidad.

María escribe de moda, de decoración y de belleza. Adora las tendencias y el lifestyle y hace más fácil la vida de quienes confían en LucíaSeCasa para exhibir sus diseños, sus espacios o presentar sus servicios a los novios que planifican su boda.