Este otoño las uñas se tiñen de café, cacao y cereza. Tres tonos oscuros, sofisticados y mucho más fáciles de llevar de lo que imaginas que prometen convertirse en el toque final de tus looks de invitada.
Hay algo especialmente apetecible en estrenar manicura cuando llega el otoño. Quizá sean los tonos más profundos, el regreso de los tejidos satinados, los terciopelos y los marrones, o simplemente esa sensación de que todo vuelve a ser un poquito más sofisticado.
Y esta temporada hay un color que quiere destronar al clásico burdeos: el marrón. Pero no cualquier marrón. Hablamos de tonos que recuerdan a un espresso recién servido, a una onza de chocolate negro o a una cereza bañada en cacao. Oscuros, cálidos y con ese punto elegante que hace que una manicura aparentemente sencilla se convierta en el detalle que termina de construir un look.
Si el verano fue territorio de manicuras limpias y tonos casi imperceptibles, el otoño pide algo más. El marrón llega como una alternativa sofisticada al nude de siempre: tiene la discreción de un tono neutro, pero mucha más personalidad.
La clave está en elegir marrones cálidos y profundos, con ese acabado ligeramente goloso que recuerda al café con azúcar, al caramelo o al chocolate. Una manicura brown sugar espresso, por ejemplo, funciona especialmente bien sobre uñas cortas y perfectamente pulidas: dos capas de un marrón castaño opaco y una buena dosis de brillo son suficientes.
¿Lo mejor? No necesitas esperar a una ocasión especial para llevarla. Queda igual de bien con un jersey de punto y vaqueros que con un vestido de invitada.
Y entonces aparece el cherry cocoa, probablemente la versión más magnética de esta tendencia. Imagina un marrón chocolate al que alguien ha añadido una gota generosa de rojo cereza. El resultado es un tono oscuro, profundo y ligeramente rojizo que conserva la calidez del cacao, pero incorpora toda la sofisticación de los tonos vino. Precisamente esa mezcla de marrón terroso y rojo intenso es la que define esta tendencia.
Es perfecto si quieres abandonar el clásico burdeos de otoño sin alejarte demasiado de él. Y tiene otra ventaja: funciona con prácticamente cualquier tono de piel, por lo que resulta una apuesta especialmente fácil cuando tienes una boda en el calendario y quieres una manicura elegante, pero con algo más de carácter.
Aquí está la parte que nos interesa: cómo hacer que una manicura oscura se vea elegante y no demasiado intensa. La primera opción es apostar por la sencillez. Uñas cortas, forma cuidada, cutículas impecables y un acabado muy brillante. Es, probablemente, la manera más sofisticada de llevar un chocolate o un cherry cocoa. Menos es más.
Si prefieres una manicura con algo más de presencia, las uñas almendradas y ligeramente largas aportan ese punto dramático que funciona especialmente bien con vestidos largos, escotes especiales o joyas protagonistas.
También puedes jugar con una French en tonos cabernet. En lugar de la clásica punta blanca, prueba una base chocolate con una punta rojiza o combina pequeños bloques de color. El resultado mantiene la elegancia de una manicura clásica, pero se siente mucho más actual.
Y si eres de las que piensa que una boda no es momento para experimentar demasiado, tenemos buenas noticias: las uñas cortas y oscuras son tendencia por derecho propio. Bien limadas, con las cutículas cuidadas y un acabado efecto espejo, consiguen ese efecto quiet luxury que funciona con prácticamente cualquier estilismo.
Hay otra idea que nos encanta para invitadas: llevar el mismo tono en manos y pies. Un cherry cocoa profundo en una pedicura perfectamente pulida, combinado con sandalias de tiras finas, puede ser ese pequeño detalle que nadie esperaba pero que hace que todo el look parezca pensado al milímetro. La propuesta de coordinar manicura y pedicura con este tipo de tonos ya está ganando fuerza.
Eso sí: si el vestido ya es protagonista, mejor mantener las uñas lisas y sin demasiados adornos. El color hace todo el trabajo.
El cherry cocoa también admite pequeños juegos de nail art sin perder sofisticación. Una punta almendrada, un detalle tortoiseshell o incluso un pequeño toque de rosa brillante pueden romper la profundidad del marrón y darle un giro más inesperado.
Porque esa es, precisamente, la gracia de esta tendencia: las uñas oscuras ya no tienen por qué resultar serias. Pueden ser románticas, sensuales, minimalistas o incluso divertidas. Todo depende del tono, la forma y el acabado. Así que si tienes una boda este otoño y ya has pensado en el vestido, los zapatos, el bolso y las joyas, quizá ha llegado el momento de mirar tus manos.
Chocolate, espresso o cherry cocoa. Tú eliges cómo quieres tomarte esta tendencia.
Claudia estudió Periodismo en la Universidad de Sevilla. Cree que el amor es una de las fuerzas más poderosas y disfruta contando historias que emocionan. En LSC ha encontrado el espacio ideal para combinar su pasión por la escritura con su interés por las bodas.
Texto: Andrea Pérez Catalán. Para comenzar el día analizamos la colección de vestidos de novia… Leer más
Texto: Cristina Romero. En más de una ocasión, os hemos contado la importancia que tiene… Leer más
Texto: Redacción LucíaSeCasa. Fincas decoradas con el estilo shaby chic que tanto gusta en las últimas temporadas,… Leer más
Texto: Cristina Romero. Las fotografías son verdaderas obras de arte. Como las elaboraciones con lienzo y… Leer más
Texto: Redacción LuciaSeCasa. Seleccionamos 6 espacios con encanto ideales para la celebración de bodas. Si quieres… Leer más
Texto: Cristina Romero: En cuanto una novia se compromete lo primero que hace es ponerse en… Leer más