Después del verano, nuestro cuerpo también necesita un reset. Septiembre marca el comienzo de la cuenta atrás para muchas novias y, después de meses de sol, playa, viajes y cambios de rutina, llega el momento de volver a cuidarse.
Si hay una boda en el horizonte, también es hora de empezar a preparar la piel del cuerpo con suficiente antelación. Y es que la preparación preboda no tiene por qué centrarse únicamente en el rostro. Brazos, piernas, abdomen, escote y espalda también estarán muy presentes en el gran día y, especialmente después del verano, pueden agradecer una dosis extra de hidratación, firmeza y cuidados.
La clave está en empezar con tiempo y elegir los tratamientos en función de las necesidades de cada piel, en lugar de esperar a las últimas semanas. Estos son cinco de los tratamientos corporales más demandados en la temporada postverano:
Exfoliación e hidratación corporal: imprescindible tras el verano
A veces, el tratamiento más efectivo es también el más sencillo. Tras meses de exposición solar, agua salada, cloro y cambios de temperatura, la piel puede presentar sequedad, descamación, textura irregular y falta de luminosidad. Por ello, una buena exfoliación corporal ayuda a eliminar las células muertas acumuladas en la superficie de la piel, mientras que un tratamiento hidratante posterior devuelve confort y suavidad.
Es especialmente interesante prestar atención a zonas que suelen quedar olvidadas, como codos, rodillas, escote, espalda y brazos. Especialmente si vas a llevar en tu boda un vestido que deje hombros, espalda o piernas al descubierto, conseguir una piel uniforme y suave en estas partes del cuerpo puede marcar una gran diferencia.
Pero, además, una exfoliación puede ser el comienzo de toda una experiencia de bienestar. Un buen ejemplo es My Silk Tradition, el exclusivo ritual corporal de Maribel Yébenes disponible en sus centros de Madrid y Málaga, una experiencia sensorial de 120 minutos que combina técnicas orientales de masaje, aromaterapia personalizada y cosmética corporal para cuidar la piel mientras invita a desconectar.
El ritual comienza con la elección de una esencia —relajante, equilibrante o estimulante— y ejercicios de respiración consciente que preparan el cuerpo para el tratamiento. Después se suceden diferentes técnicas de masaje y relajación, como el stretching con toallas, el shiatsu facial y el masaje craneal. A continuación llega uno de sus momentos clave, la exfoliación corporal con Glycolic Cleanser, de la línea Firm Skin de Maribel Yébenes, formulado con ácido glicólico para ayudar a eliminar células muertas y favorecer la renovación de la piel. Tras su aplicación, el cuerpo se envuelve en una mascarilla de oro de 24 quilates, que aporta propiedades antioxidantes y reafirmantes y ayuda a potenciar la luminosidad. La experiencia continúa con reflexología plantar, tratamiento facial con diapasón y mascarilla de oro y termina con un masaje japonés Tokiori y un masaje corporal completo.
El resultado es un auténtico ritual de belleza y desconexión, pensado para liberar tensiones, mejorar la sensación de bienestar y dejar la piel más renovada, suave y luminosa.

Drenaje linfático: para recuperar la sensación de ligereza
Después de los viajes, los cambios de horarios y una temporada en la que solemos pasar más tiempo sentados o de pie, es habitual notar las piernas más pesadas o cierta sensación de hinchazón.
El drenaje linfático manual es uno de los tratamientos favoritos de las novias que buscan sentirse más ligeras y mejorar temporalmente la apariencia de la retención de líquidos. Mediante un masaje suave y específico, se favorece el movimiento de la linfa y se consigue una agradable sensación de descanso y ligereza. Además, es un tratamiento que puede incorporarse a una rutina preboda con bastante antelación y adaptarse a las necesidades de cada persona.
María Villaamil, experta en dermocosmética y directora de Centromem (Nicasio Gallego 9, Madrid), confirma que “la mayoría de las personas piensa que después del verano únicamente hay retención de líquidos, pero la realidad es mucho más compleja. Nos encontramos con tejidos inflamados, un empeoramiento de la celulitis, acumulación de grasa localizada y una circulación linfática más lenta. Es el momento perfecto para ayudar al organismo a recuperar su equilibrio”.
Según la especialista, la clave está en combinar tecnologías que actúen de forma complementaria en lugar de abordarlas por separado: “Cuando conseguimos estimular la circulación, movilizar la grasa, mejorar la calidad del tejido y favorecer el drenaje en una misma sesión, el cuerpo responde mucho mejor y los resultados son visibles desde el primer tratamiento. La combinación de técnicas multiplica su eficacia”.
Con este objetivo, Centromem ha desarrollado un nuevo tratamiento corporal que combina las cuatro tecnologías del equipo Sistema Multifunción Prothermic con un drenaje manual brasileño, reduciendo tanto el tiempo como el coste respecto a realizar cada procedimiento por separado: radiofrecuencia bipolar, para ayudar a reducir la grasa localizada y mejorar el aspecto de la celulitis; vacumterapia, que favorece la movilización del tejido adiposo y estimula la circulación; crioterapia, con efecto calmante y reductor que contribuye a disminuir la inflamación y luz LED, que ayuda a reafirmar la calidad del tejido, se unen al drenaje manual brasileño, realizado mediante maniobras enérgicas que estimulan el sistema linfático y favorecen la eliminación de líquidos y grasas movilizadas durante la sesión.

Radiofrecuencia corporal: mejora la firmeza y textura de la piel
Si hay una preocupación especialmente habitual entre las novias, esa es la falta de firmeza. Brazos, abdomen, muslos o glúteos son algunas de las zonas que más se suelen trabajar antes de la boda.
La radiofrecuencia corporal utiliza energía para producir un calentamiento controlado de los tejidos, buscando estimular procesos relacionados con el colágeno y mejorar progresivamente el aspecto de la piel. No es un tratamiento pensado para conseguir resultados de un día para otro, precisamente por eso, empezar varios meses antes de la boda permite trabajar de forma progresiva la calidad y apariencia de la piel.
Existen diferentes tipos de radiofrecuencia y tecnologías para su aplicación corporal. Algunas trabajan de forma externa sobre la piel, mientras que otros tratamientos más avanzados combinan la energía de radiofrecuencia con microagujas, permitiendo actuar a mayor profundidad y de una manera más precisa. Es el caso de la radiofrecuencia fraccionada con agujas, que forma parte de protocolos como Bio-Sculpt de Esthea Médica (Orellana 11, Madrid), donde se combina con mesoterapia corporal personalizada para abordar necesidades como la flacidez, la celulitis, la grasa localizada y la calidad de la piel.
En el caso de esta tecnología, las microagujas penetran en el tejido y liberan energía térmica de forma controlada, buscando estimular la producción de colágeno y elastina y favorecer la retracción del tejido. Su principal objetivo es mejorar la firmeza y la calidad cutánea desde el interior.
No es un tratamiento pensado para conseguir resultados de un día para otro: precisamente por eso, empezar varios meses antes de la boda permite trabajar de forma progresiva la calidad y apariencia de la piel. En protocolos que incluyen radiofrecuencia fraccionada con microagujas, los cambios más visibles pueden desarrollarse a lo largo de las semanas, a medida que se produce nuevo colágeno.

Tratamientos anticelulíticos: suaviza el aspecto de la piel de naranja
La celulitis es una preocupación muy frecuente incluso en personas delgadas y activas, ya que su aparición está relacionada con múltiples factores y no depende únicamente del peso.
Los tratamientos corporales dirigidos a mejorar el aspecto de la piel de naranja pueden combinar diferentes técnicas, desde masajes y drenajes hasta tecnologías estéticas específicas. El objetivo no debería ser perseguir una piel completamente libre de celulitis —algo que no siempre es realista—, sino conseguir que la piel se vea más uniforme y cuidada.
El otoño puede ser un buen momento para comenzar este tipo de protocolos, especialmente si tu boda será en primavera o verano y dispones de varios meses para trabajar la zona.
Una excelente opción para incorporar en estos meses de preparación es el protocolo holístico Body Sculptor y Anticelulítico de ALQVIMIA, disponible en los centros de estética que trabajan con esta firma y diseñado específicamente para esculpir y remodelar la silueta, reduciendo las adiposidades que forman la temida piel de naranja.
Este tratamiento, que tiene una duración de 90 minutos, aborda la celulitis (que no deja de ser grasa encapsulada e inflamada por la retención de líquidos) combinando una acción detox, exfoliante y térmica con masajes activadores. Para lograr una mayor eficacia, el tratamiento utiliza una potente sinergia de activos naturales, combinando extractos de guaraná y café para activar el metabolismo y favorecer el consumo de las reservas de grasa. Además, se emplean aceites esenciales anticelulíticos como el de geranio, ciprés, sésamo y enebro y se complementa con extractos de algas (fucus, laminaria y lithothamnium), que son clave para activar la circulación, promover un buen drenaje y ayudar a la regeneración cutánea.

Presoterapia: un extra para piernas descansadas y ligeras
La presoterapia se ha convertido también en un tratamiento habitual dentro de los protocolos preboda, especialmente entre las novias que buscan cuidar las piernas y combatir la sensación de pesadez.
Mediante una presión controlada y secuencial ejercida por unas botas o prendas neumáticas, se realiza un masaje compresivo que puede favorecer la circulación y el retorno venoso y proporcionar una agradable sensación de ligereza.
Puede ser especialmente apetecible después de jornadas largas, viajes o épocas en las que se nota mayor sensación de hinchazón. Eso sí, no es un tratamiento para adelgazar, sino una técnica enfocada principalmente al bienestar circulatorio y al drenaje de líquidos.
Desde la Clínica Lunik, que cuenta con dos centros en Pozuelo de Alarcón (Madrid) donde ofrecen este tratamiento junto a un amplio abanico de opciones corporales de aparatología y medicina estética, nos informan de que, por lo general, el tratamiento de presoterapia suele durar entre 30 y 45 minutos, dependiendo del paciente o de la zona tratada y de los tratamientos complementarios que se realicen en conjunto. Aunque no hay un mínimo de sesiones, recomiendan realizar entre 10 y 12 sesiones para conseguir todos los beneficios y, como resultado de la estimulación del sistema circulatorio, nos cuentan que se consigue la eliminación de líquidos y de toxinas, edemas y linfoedemas (varices).
Recuerda que es importante empezar los tratamientos corporales previos a la boda cuanto antes, mejor. Si la boda es en primavera o el próximo verano, septiembre puede ser un momento perfecto para realizar una valoración y diseñar un protocolo personalizado de la mano de profesionales cualificados. Los tratamientos de firmeza, textura o celulitis suelen necesitar varias sesiones para apreciar cambios, mientras que otros, como la exfoliación o determinados tratamientos hidratantes, pueden utilizarse como mantenimiento hasta que llegue el gran día.
Algo muy importante que siempre recomendamos, es que las últimas semanas antes de la boda no son el momento de experimentar. Lo ideal es terminar los tratamientos más intensivos con suficiente margen, dejando para los días previos únicamente aquellos cuidados que ya sabemos que nuestra piel tolera bien. Y, por supuesto, recuerda que los tratamientos de cabina no hacen nada si no van acompañados de buenos aliados como una buena combinación de ejercicio, alimentación equilibrada, hidratación y descanso. Todo ello se convertirá, de manera conjunta, en tu mejor ritual de tratamiento preboda.

Redactora experta en belleza
