Fotógrafo: El Bosco / Wedding Planner: Hablemos de bodas
Detrás de cada boda hay meses de decisiones, presupuestos y, a veces, una buena dosis de soledad y agobio. Esto lo sabe bien la wedding planner Noelia López, fundadora de Hablemos de Bodas, quien, tras vivir en su propia piel la frustración de una mala gestión, decidió que nadie más debería pasar por lo mismo.
Para esta organizadora de eventos con Madrid y Toledo como principales áreas de influencia, ser wedding planner no va de imponer un protocolo rígido o perseguir la última tendencia de Instagram, sino de ofrecer un hombro en el que llorar, un desahogo real y una dosis de honestidad brutal, de esa que prefiere perder a un cliente si entiende que no necesita sus servicios, antes que vender por vender.
En esta íntima charla con la fundadora de Hablemos de Bodas nos adentramos en el lado menos visible de nuestras celebraciones preferidas: ese donde la empatía y la gestión de las expectativas y los nervios pesan tanto como la coordinación de proveedores y el control de los tiempos.
Imagina planificar tu boda en nueve meses mientras trabajas, cuidas de tu hijo y buscas casa. Para capear el temporal, decides contratar a dos wedding planners, esperando delegar el estrés, pero te encuentras con una experiencia fría, rígida y frustrante. A solo dos meses del gran día, decides hacerlo todo tú misma. Esta no es solo una anécdota caótica, es la historia real detrás de Hablemos de Bodas.
¿Qué te llevó a embarcarte en la aventura de organizar bodas?
La verdad es que nunca pensé que acabaría dedicándome a esto. No era mi sueño de pequeña. Todo empezó organizando mi propia boda. No tenía ni idea de nada, solo sabía que nuestra temática era el Atlético de Madrid. Nos casábamos en nueve meses y necesitábamos ayuda porque sentíamos que no llegábamos a todo, así que contratamos el servicio de wedding planner pensando que nos iba a quitar peso de encima, agobio y estrés. No teníamos ni idea del mundo wedding planner y buscamos algo que fuera económico y nos guiamos por eso. Primer error que aprendí a la fuerza.
Nos encontramos con una experiencia bastante frustrante: poca implicación, sensación de ir perdidos y de que realmente nadie estaba entendiendo cómo queríamos vivir nuestra boda. Tenía la sensación de tener que ir yo detrás de ellas. A dos meses de casarnos, no podíamos más, necesitábamos avanzar y decidimos rescindir el contrato y organizar todo nosotros solos. Solo teníamos la finca, la peluquería y el maquillaje.
Recuerdo esa etapa como una mezcla de ilusión y muchísimo agobio. Recuerdo la cantidad de noches que pasé buscando y hablando con proveedores, mirando mil páginas para encontrar detalles que encajaran con lo que yo tenía en mi cabeza, buscando inspiración, música para cada momento especial… Si no hubiera sido por mi madre, probablemente habría sido mucho peor.
Teníamos muy pocas cosas cerradas y sentía constantemente que algo se nos escapaba. Me hice mi propio timing, iba priorizando, me montaba la boda que quería constantemente en mi cabeza… ¡y lo conseguí!
Al final salió una boda preciosa y muy nuestra y, cuando todo terminó, en plena resaca emocional, me di cuenta de que quería ayudar a las parejas a que no sintieran lo mismo que yo, desde un punto de vista empático y sabiendo exactamente cómo se sienten. Pensé que quizá las bodas podían organizarse de otra manera. Más humana, más cercana y sin hacer que las parejas sientan que están entrando en un sistema rígido donde todo se hace siempre igual.
Para ti, ¿qué es lo más importante en la organización de una boda?
La prioridad es que la pareja no pierda su boda por el camino. Parece una frase simple, pero pasa muchísimo. Empiezan con una idea muy clara de cómo quieren vivir ese día y, entre opiniones, proveedores, tiempos, presupuesto y estrés, acaban tomando decisiones casi en automático y sin pensar en lo que desean realmente.
Para nosotros lo importante es que haya un plan, orden y control, sí, pero sin que la boda deje de sentirse suya. La boda es por y para ellos, y a veces se les olvida.
¿Qué necesidad tienen que tener los novios para contar con una wedding planner?
No creo que exista un único tipo de pareja que necesite una wedding planner. Algunas necesitan ayuda práctica y otras simplemente tranquilidad mental. Hay parejas que no pueden o no quieren hacerlo solas, necesitan acompañamiento desde el primer momento para que no se les escape nada. Y hay otras parejas que han organizado toda la boda, pero necesitan ese apoyo real el gran día para que todo salga como ellos han planeado.
Nosotros queremos ser un apoyo real, un desahogo, no sólo organizadores.
No eres una wedding planner al uso, en algunos casos has recomendado a alguna pareja no contar con tus servicios
Sí, prefiero ser sincera desde el principio a sentir que no estoy haciendo lo correcto.
Nos ha pasado con parejas que ya tenían una boda muy bien enfocada o con celebraciones muy íntimas donde, sinceramente, no les compensaba invertir en una wedding planner.
Recuerdo a una novia que llegó con una idea muy clara, una celebración en su casa particular y algunas dudas sobre el proceso. Le dimos ideas, consejos y formas de anticiparse a posibles problemas, pero, sinceramente, no necesitaba contratarnos. Y preferimos decirlo.
Al final, si una pareja realmente no va a sacarle partido a nuestro servicio, no tiene sentido venderlo por venderlo. Preferimos ayudarles y que se queden tranquilas.
¿Cuál es el error más común que cometen las parejas cuando intentan organizar su boda por su cuenta?
Creer que va a ser fácil y que no hay que dedicarle tanto tiempo. Las parejas piensan que dedicando algo de tiempo van a poder hacerlo solas. Y si, yo siempre les digo que cualquier persona es capaz de organizar su boda, por supuesto, la pregunta es, ¿a costa de qué?
Hay novios que me han dicho que no tenían intención de contar con ayuda, pero cuando han empezado y han visto lo que conlleva la organización, se han dado cuenta de que les estaba costando sueño, paz mental e incluso discusiones.
La confianza es clave a la hora de elegir wedding planner
Totalmente. Siempre digo que yo no solo vendo un servicio, sino un acompañamiento real.
Ellos están dejando entrar a alguien en uno de los momentos más importantes y personales de su vida. Y en esos primeros contactos con las parejas, es donde ellos ven si eres un servicio más o una persona que los ayudará de verdad.
Para nosotros la confianza no se gana diciendo que todo va a salir perfecto. De hecho, siempre les digo que pasan cosas, pero que estamos aquí para que ellos no se enteren. No puedes prometerles perfección o que sus nervios van a desaparecer, eso no es real. Se trata de que sepan lo que va a pasar, pero que se sientan tranquilos porque tú estás con ellos.
¿Qué ventajas pueden obtener los novios contando con tus servicios?
Además de nuestros servicios profesionales, sobre todo tranquilidad y claridad.
De repente, los novios dejan de sentir que tienen que estar pendientes absolutamente de todo. Saben que hay alguien acompañando cada momento del proceso, cada decisión. Alguien que también les va a decir cuando algo no les conviene o, en algunos momentos, les va a indicar que “esto no se puede”. Porque no se trata de decir que sí a todo. Los novios no saben lo que cuestan los servicios, el tiempo de antelación con el que es necesario contratarlos… Y tú estás ahí para decirles lo que se puede, pero también lo que no y buscar alternativas.
Y también algo importante: muchas veces ayudamos a que no gasten dinero en cosas que realmente no necesitan.
¿Cómo definirías tu estilo como wedding planner?
Intentamos alejarnos bastante de esa sensación de “todo funciona igual” que a veces existe en el sector wedding, que se centra en “bodas perfectas”. Preferimos pensar en “bodas reales”.
Cada pareja llega en un punto diferente y con una idea distinta de boda, así que no tendría sentido seguir el mismo patrón en todas.
Las parejas son personas y tienes que adaptarte a ellas. Hay novias que necesitan hasta un hombro en el que llorar, y ahí también estamos. Precisamente porque yo lo viví, no solo quiero darles tranquilidad en cuanto a la práctica de lo que ofrecemos en nuestros servicios, sino que sientan que de verdad no están solas. No quiero que vean solo Hablemos de Bodas como un servicio profesional, quiero que también vean nuestra parte humana.
¿Qué consejo darías a unos novios para que realmente disfruten de su día?
Lo primero, que entiendan que disfrutar de una boda empieza mucho antes del día de la celebración.
Veo a muchas parejas viviendo la organización como si fuera un examen final donde todo tiene que salir perfecto y se olvidan de disfrutar del proceso.
Y como consejo extra: que es su boda, de nadie más. Veo a muchas parejas pensando más en sus invitados que en ellas mismas. Y siempre les digo: antes de tomar cada decisión, pensad si cuando pase la boda y miréis hacía atrás podréis pensar que tuvisteis exactamente lo que queríais. Es importante que todo el mundo disfrute y se sienta cómodo, pero el recuerdo para toda la vida es de los novios.
¿Destacarías alguna tendencia que se esté imponiendo en las bodas?
Sinceramente, para nosotros la tendencia la define cada pareja en su boda. Si te dejas llevar por tendencias o modas corres el riesgo de que tu boda no os represente como realmente sois. Es cierto que yo busco inspiración para poder aportar ideas cuando la pareja necesita un empujoncito, pero el resultado siempre es mejor si nace de ellos mismos.
En caso de decidir contar con una wedding planner, ¿con cuánta antelación deberían contactar contigo?
Lo antes posible. Definir fechas es difícil porque no todo el mundo llega con la boda en el mismo punto. Pero hay proveedores con los que es fundamental cerrar con tiempo porque se quedan sin fechas antes. También depende de la época del año en la que se casen. En temporada alta las fechas vuelan mucho antes.
¿Qué servicios ofrecéis a los novios?
Realmente tenemos distintos niveles de acompañamiento, porque no todas las parejas llegan necesitando lo mismo.
Hay parejas que disfrutan organizando su boda y tienen bastante avanzado, pero llega un momento en el que piensan: “Vale, ¿y el día de la boda quién se encarga de que todo salga como hemos planeado?”. Ahí es donde más ayudamos con la coordinación del Día B. Nosotros nos ocupamos de proveedores, timings, imprevistos y de que ellos puedan vivir el día sin estar pendientes de todo.
Luego hay parejas que sí necesitan más acompañamiento durante el proceso porque sienten que no saben por dónde empezar, les faltan proveedores, tienen dudas con el presupuesto o simplemente necesitan sentir que hay alguien guiándoles y ayudándoles a aterrizar ideas. Ahí trabajamos mucho la organización guiada.
Y después están los novios que directamente quieren delegar toda la organización y vivir el proceso acompañados desde el principio. En esos casos hacemos una organización integral mucho más completa y personalizada.
Pero más allá del servicio concreto, creo que lo importante es que las parejas sientan que no están solas organizando algo tan relevante.
¿Compartir un mismo criterio estético con los novios es importante para ti o adaptas tu estilo al de cada pareja?
Nos adaptamos a cada pareja, porque Hablemos de Bodas no nació para algunos clientes, sino para quienes de verdad quieran una guía en el proceso y un acompañamiento real.
¿Cuál ha sido la petición más sorprendente que te ha hecho una pareja?
Más que sorprendente, emocionante. Ha habido un par de novias que me han pedido algo especial como homenaje a personas importantes que ya no están y no pueden acompañarlas ese día. Para mí, es algo que me llega especialmente porque yo misma lo hice en mi boda y lo hago con muchísimo cariño.
¿Qué es lo que todavía te emociona en cada boda después de haber organizado tantas?
Me emociona cada momento especial, porque se eligen con tanto cuidado los detalles que regalas, la música que pones, que me parece un momento precioso.
Además, un momento muy especial es cuando notas en las caras de los novios que empiezan a disfrutar de verdad. Cuando ya has pasado tantos meses con ellos, acabas por conocerlos y sabes de verdad cuando se han relajado y dejado los nervios a un lado.
MÁS INFO: HABLEMOS DE BODAS
Bodas en Madrid y Toledo
Contacto
@hablemosdebodaswp
Teléfono Noelia: 679 82 75 28
info@hablemosdebodas.com
María escribe de moda, de decoración y de belleza. Adora las tendencias y el lifestyle y hace más fácil la vida de quienes confían en LucíaSeCasa para exhibir sus diseños, sus espacios o presentar sus servicios a los novios que planifican su boda.
Texto: Andrea Pérez Catalán. Para comenzar el día analizamos la colección de vestidos de novia… Leer más
Texto: Cristina Romero. En más de una ocasión, os hemos contado la importancia que tiene… Leer más
Texto: Redacción LucíaSeCasa. Fincas decoradas con el estilo shaby chic que tanto gusta en las últimas temporadas,… Leer más
Texto: Cristina Romero. Las fotografías son verdaderas obras de arte. Como las elaboraciones con lienzo y… Leer más
Texto: Redacción LuciaSeCasa. Seleccionamos 6 espacios con encanto ideales para la celebración de bodas. Si quieres… Leer más
Texto: Cristina Romero: En cuanto una novia se compromete lo primero que hace es ponerse en… Leer más