Fotografía: Magnific https://www.magnific.com/es/foto-gratis/amigos-hombres-besando-mujer_7872092.htm#fromView=search&page=1&position=32&uuid=92b5f4e3-530d-4c2a-b125-334f89decb7a&track=ais_hybrid&query=parejas+jovenes+tres
El miedo a la sociedad, la necesidad de validación constante y las nuevas formas de relacionarse han transformado los vínculos sentimentales, dando lugar a palabras tan curiosas como ‘cushioning’. ¿Sabes lo que es?
‘Cushioning’ es, literalmente, el plan B que las personas guardan bajo la manga por si su relación termina. Y es que mantener una relación sentimental no siempre resulta sencillo. A veces, parece que tenemos cierta facilidad para tropezar una y otra vez con el mismo tipo de personas, entrar en relaciones que no terminan de hacernos felices o quedarnos junto a alguien que no encaja con lo que realmente buscamos. Sin embargo, el miedo a la soledad, a empezar de cero o a enfrentarnos a una ruptura puede hacer que nos aferremos a una relación incluso cuando las cosas no van bien.
En este contexto, aparece el término ‘cushioning’, una práctica que consiste en mantener otras opciones sentimentales en reserva mientras se está en una relación, por si nada sale como esperábamos. Una especie de red de seguridad emocional a la que recurrir si la historia principal llega a su fin. Pero, ¿en qué consiste exactamente este comportamiento?
Eva Moreno, sexóloga de Gleeden, explica que consiste en mantener, generalmente de forma inconsciente, ciertos vínculos con otras personas ajenas a la relación por si esta llega a terminar. Se trata de una especie de “colchón emocional” que permite afrontar mejor la incertidumbre ante una posible ruptura. No obstante, esta conducta no implica necesariamente que la persona quiera poner fin a su relación, que atraviese una mala etapa o que esté buscando activamente a alguien que sustituta a su pareja. Mas bien, responde a una estrategia de regulación emocional para sentirse protegida ante lo que pueda suceder.
No hablamos de infidelidades como tal, pero muchas personas piensan que el ‘cushioning’ son coqueteos. “Se tiende a buscar o mantener contactos y conversaciones, a veces con flirteos y con un vínculo emocional un poco profundo porque, si la primera relación fracasa, va a tener a alguien allí”, explica la sexóloga a ABC. Existen diferencias entre este plan B y “poner los cuernos” empezando por las expectativas depositadas esa tercera persona. “Con un amante buscas una aventura, pasar un buen momento, vivir experiencias transgresoras sin necesidad de compromiso. En cambio, con el ‘cushioning’ mantienes a alguien en reserva porque lo proyectas como una posible pareja a largo plazo si tu relación actual fracasa”.
Además, esta dinámica suele desarrollarse de manera bastante discreta, hasta el punto de que ni la otra persona es consciente del papel que ocupa ni la pareja sabe que existe ese vínculo paralelo. Esto no significa necesariamente que haya una intención deliberada de mantener a alguien como segunda opción o de tratar a otras personas como un recurso al que recurrir si la relación termina. En muchos casos, se trata de conexiones que se mantienen de forma inconsciente, casi como una vía de escape en caso de todo explote.
El programa de ‘Y ahora Sonsoles’ profundizó más sobre el tema y habló sobre las edades que tienden a seguir esta práctica. “Creo que no tiene que ver con edades, tiene que ver con complejos e inseguridades”, dijo una colaboradora. Y otro, tachó el ‘cushioning’ como una actitud cobarde: “Hay tres cosas que requieren valentía en la vida: educación, trabajo y pareja (…) La valentía es incluso teniendo miedo a que te puedan dejar, actuar como si no tuvieras miedo”. Y aunque no hay una edad concreta para ponerlo en práctica, lo cierto es que se da más en parejas jóvenes, que suelen tener más vida social y más actividad digital.
También tiene mucho que ver la personalidad que tengas. La sexóloga explica que las personas inseguras o aquellas que han tenido experiencias relacionales traumáticas, suelen aferrarse al ‘cushioning’, y avisa de que esto también puede tener un efecto rebote que perjudica la relación principal: “El ‘cushioning’ puede tener efecto rebote de que, por tener una tercera persona ahí (y aunque sea de una manera totalmente inconsciente), uno no se esté entregando del todo a la relación principal”.
Salomé estudió periódismo en Madrid pero por su corazón corre sangre andaluza. Su pasión por contar historias, su afición por viajar y su amor por la moda y las bodas, la llevaron a trabajar en LuciaSeCasa, donde comparte consejos y tendencias inspirando a futuras parejas.
Texto: Andrea Pérez Catalán. Para comenzar el día analizamos la colección de vestidos de novia… Leer más
Texto: Cristina Romero. En más de una ocasión, os hemos contado la importancia que tiene… Leer más
Texto: Redacción LucíaSeCasa. Fincas decoradas con el estilo shaby chic que tanto gusta en las últimas temporadas,… Leer más
Texto: Cristina Romero. Las fotografías son verdaderas obras de arte. Como las elaboraciones con lienzo y… Leer más
Texto: Redacción LuciaSeCasa. Seleccionamos 6 espacios con encanto ideales para la celebración de bodas. Si quieres… Leer más
Texto: Cristina Romero: En cuanto una novia se compromete lo primero que hace es ponerse en… Leer más