Entre una mágica temática inspirada en Disney y una entrañable historia de amor, María y Manuel se dieron el “Sí, quiero” el pasado 4 de julio en la idílica finca madrileña de Fuentearcos. Te mostramos todos los detalles.
Los caminos de María y Manuel se cruzaron gracias a una feliz coincidencia en el trabajo en 2018. El mismo día que María se incorporaba a la empresa, también lo hacía la hermana de Manuel. La química y la amistad que surgieron de forma inmediata entre ambas fueron el puente perfecto para que María y Manuel se conocieran, dando inicio a una relación que no ha dejado de crecer con los años.
El pasado 4 de julio de 2026, arropados por sus seres queridos, dieron el paso más importante de sus vidas en la idílica finca Fuentearcos, muy cerca de Madrid. Una celebración mágica inspirada en el universo Disney que combinó a la perfección la emoción de los grandes momentos, los detalles más cuidados y la alegría de un día inolvidable que culminó con una luna de miel de ensueño en Disneyland Paris.

El vestido de novia y los complementos
“Mi vestido de novia es de una de mis tiendas favoritas: Oh Juliette!, en Madrid. Siempre compro allí todo para cualquier evento y, por supuesto, el vestido de mi boda tenía que ser de allí”, explica María.

Los complementos para el pelo, de su madre, fueron su “algo prestado” con excepción de la corona de brillantes que la novia adquirió en una boutique. En cuanto a las joyas, “Llevé mi anillo de compromiso de oro, una pulsera de mi abuela materna, que me hizo sentir que la llevaba conmigo ese día, un anillo de mi abuela paterna con diamante y una pulsera de brillantes que me dejó mi mejor amiga. Mis pendientes y mi collar eran también de brillantes. ¡Me encantan!”, asegura la novia.

“Los zapatos me los compré en una tienda de la calle Goya, en Madrid, un modelo con brillantes a juego con las joyas”.
Del maquillaje y del peinado de la novia se ocupó su peluquera y maquilladora personal, Amanda Arranz: “¡La adoro! Sabe sacar lo mejor de mí. Soy una persona a la que le encanta cuidarse, por lo que, además de confiar en ella para la boda, me preparé con anterioridad con un tratamiento de vitaminas, masajes y cejas”.

Lorenta Blai se ocupó tanto de confeccionar el ramo de novia, de calas blancas, como de los ramos que encargaron los novios para regalar a sus madres y de la decoración floral de la finca.

El novio, la madrina y la madre de la novia
Manuel lució un traje personalizado de la sastrería Home 76 de Madrid.

La madre del novio y madrina optó por un diseño fucsia de Lady Pipa, mientras que la madre de la novia compró su vestido y complementos en una boutique de Elche.


Ceremonia y celebración
Para celebrar su boda, María y Manuel eligieron Fuentearcos, un espacio para eventos a tan solo 10 km del centro de Madrid que no solo ofrece espacios únicos tanto al aire libre como interiores para cada etapa del gran día, además cuenta con cocina propia y con un magnífico equipo de profesionales cuya misión es la excelencia.

“Para nosotros no pudo ser más importante elegir Fuentearcos para nuestra boda. El trato personalizado de su equipo, cada detalle, su jardín de película… Nuestra boda no pudo ser más especial. Fue la celebración con la que siempre había soñado”, asegura María.

“Yo conocía la finca porque había asistido a una boda como invitada hace años y para mí transmitía todo lo que yo deseaba para mi gran día. Desde que entré allí supe que ese era el lugar donde me gustaría casarme, así que tiempo después acudí a su equipo para hacer mi sueño realidad”, asegura.

“Todo el personal de Fuentearcos fue muy cercano y amable desde el primer momento. Siempre dispuestos a ayudarnos. Ángel, el maître, es una persona encantadora y estuvo siempre pendiente de todo. Lo mismo que César, el gerente de la finca”.

“María y Manuel son una pareja encantadora, de esas con las que da gusto trabajar porque confían en la profesionalidad del equipo y creen en el trabajo de los demás. No ponen trabas, ni exigen imposibles. Pero sí que ‘dieron mucho trabajo’ porque querían una boda muy especial en la que todo estuviera cuidado al mínimo detalle”, aseguran desde Fuentearcos.

“La temática elegida para nuestra boda era el universo Disney, ya que para nosotros tiene un sentido muy especial. Queríamos que se respirase su magia, pero huyendo de los tópicos y con un aire menos infantil”.

“Había hablado con alguna wedding planner sobre esto, pero no logré conectar con ninguna y finalmente decidí prescindir de este servicio. Sin embargo, el día de la degustación del menú, César me presentó a Yineth, de @yobodas.oficial, que casualmente estaba en la finca porque había quedado con otra pareja. Comenzamos a hablar y aquello fue amor a primera vista. Sentí que Yineth había captado lo que yo quería. Luego me pasó unos bocetos e ideas con la temática Disney y surgió la magia”.

“La boda de María y Manuel fue mi primera boda en Fuentearcos, ya que acababa de empezar a colaborar con la finca”, explica la wedding planner. “Aquel encuentro casual hizo realidad el sueño de ambas. María tuvo la boda que deseaba y yo comencé a trabajar como la wedding planner del espacio”, añade. “Me ocupé de la decoración y de coordinar los detalles de la boda”.

La ceremonia civil fue en los jardines dela finca y estuvo oficiada por un maestro de ceremonias. Los novios llegaron por turnos, acompañados de sus respectivos madrina y padrino mientras sus invitados esperaban sentados.




“Para nosotros era muy importante que nuestro hijo llevara las arras durante la ceremonia, pero el niño es muy pequeño y temíamos que no quisiera hacerlo en el último momento. Con la ayuda de todos y de la mano de Yineth se convirtió en el protagonista del momento”, explica María.

A la ceremonia le siguió el cóctel al aire libre en los cuidados jardines de la finca, mientras el grupo Manete (@manete_flamenco) amenizaba el momento con su música en vivo.





Y después llegó el banquete, en un escenario único que fue transformándose mágicamente a medida que caía la tarde. La ventaja de casarse en verano en FuenteArcos es la posibilidad de disfrutar de toda la celebración en sus magníficos exteriores, sin olvidar que la finca cuenta con unos amplios y versátiles salones, perfectos como plan B en esta época y estupendos para disfrutar de un banquete en interior o para casarse en los meses más fríos del año.




Por último, todo el mundo se dispuso a disfrutar de la fiesta.

Momentos destacados de la celebración
“Hubo muchísimos momentos especiales. Cada etapa de la boda llegaba acompañada de una sorpresa que hacía imposible aburrirse. Los invitados tenían que bailar en las mesas, entregamos regalos a nuestros hijos, a las madres, nuestra sobrina cantó… Todo el día fue muy especial”, asegura la novia.

“Además, hubo dos momentos especialmente emotivos. El primero fue cuando entró nuestro hijo Marco en la ceremonia con la canción ‘A New Day Has Come’, de Celine Dion. El segundo, cuando mi cuñado Rubén habló en la ceremonia. No me lo esperaba y fue super emocionante”, asegura.

El equipo de fotógrafos de El Taller de Fotografía se encargó de inmortalizar cada momento: “La propia finca nos proporcionó a los fotógrafos y contar con ellos fue una de las mejores decisiones, ya que conocen perfectamente la finca y nos ayudaron muchísimo a posar”.

Luna de miel
Como no podía ser de otra manera, los novios viajaron junto a su hijo a Disneyland Paris al día siguiente de la boda. “La experiencia fue increíble”, explica María. “Después, Manuel y yo nos fuimos a un hotel precioso en la Cala de Finestrat, en Alicante”.

María escribe de moda, de decoración y de belleza. Adora las tendencias y el lifestyle y hace más fácil la vida de quienes confían en LucíaSeCasa para exhibir sus diseños, sus espacios o presentar sus servicios a los novios que planifican su boda.