Fotografía: Magnific https://www.magnific.com/es/foto-gratis/plano-medio-feliz-pareja-romantica_26559945.htm#fromView=search&page=1&position=29&uuid=d5c5fedb-abe7-4b05-ba41-eedee2170511&track=ais_hybrid&query=parejas+amor
Diseño: Just-Ene
Peineta de Novia
Búsqueda Menú

Frases de amor: ideas románticas para tu boda y tu discurso

Zapatos invitada boda otoño: tendencias y claves para completar tu look de temporada

Mamen Aceña Joyería: piezas atemporales en plata de ley que conquistan a novias e invitadas

Oscuro Claro

Sabemos que dar un discurso de boda no es nada fácil y más si eres el novio o la novia. Pero nosotros podemos ayudarte con unas frases de amor para que puedas incluirlas en tu discurso, y quede en la memoria para siempre. 

Muchas veces cuesta idear un discurso de boda que llegue al corazón. Tenemos el sentimiento pero no nos salen las palabras y quizás no consigue emocionar del todo. Esto se complica si eres alguno de los protagonistas del día. el novio o la novia.

Aunque los discursos de boda tienen que ser personales, a continuación vamos a enumerar unas frases de amor que puedes incluir en tu discurso, siempre dándole tu toque personal. Con estas frases de amor, harás que el romanticismo impregne cada rincón y espacio el día de tu enlace.

Fotografía: ny_chmphoto – Pinterest

Frases de amor para dedicar: palabras bonitas para momentos especiales

No hace falta esperar al día de la boda para decir “te quiero”. De hecho, algunas de las mejores declaraciones son las que aparecen cuando nadie las espera: en una nota dentro de la maleta, en una foto compartida, en el mensaje de buenos días o mientras vais en coche sin ningún destino demasiado importante.

si buscas ideas para aniversario de bodas, una carta es un regalo sencillo que puede parecer típico pero con el que siempre se acierta
Fotografía: Fotoinstantes

Las palabras bonitas funcionan especialmente bien cuando son sencillas. Piensa en lo que quieres transmitir y busca una frase que acompañe ese sentimiento, no que lo sustituya.

Estas son algunas ideas de frases de amor para dedicar que puedes utilizar tal cual o hacer tuyas:

  • “Qué suerte coincidir contigo en esta vida.”
  • “Contigo, hasta los días normales tienen algo extraordinario.”
  • “No sé qué nos deparará el futuro, pero sí sé con quién quiero descubrirlo.”
  • “Me gusta la vida cuando la miro desde nuestro lado.”
  • “No necesito que todo salga perfecto. Me basta con que sigamos eligiéndonos.”
  • “Qué bonito encontrar a alguien con quien poder ser exactamente quien eres.”
  • “Mi lugar favorito siempre acaba siendo donde estás tú.”
Novios abrazados
Foto L’Equipe. Vestido de novia: Beatriz Álvaro

Si buscas un punto más literario, Lorca es una apuesta segura. Pero no hace falta tirar de las frases más conocidas: lo interesante está en cómo su obra habla de deseo, libertad, memoria y de todo aquello que queremos conservar cuando la vida cambia.

Y precisamente Lorca vuelve a estar muy presente gracias a La bola negra, el proyecto de Los Javis inspirado en una obra inacabada del poeta granadino. Una historia que pone sobre la mesa algo que también tiene mucho que ver con el amor: lo que elegimos recordar, lo que dejamos atrás y todo aquello que todavía está por vivir.

Hay una frase que resume especialmente bien esa idea: “Hay que recordar hacia mañana”. Y quizá no haya una manera más bonita de entender una boda. Casarse es mirar atrás y reconocer todo lo que os ha traído hasta aquí, pero también mirar hacia delante y pensar en todo lo que todavía os queda por estrenar juntos.

Frases de amor profundas para emocionar en una boda

Hay frases que hacen sonreír y otras que se quedan unos segundos en silencio. Las frases de amor profundas no tienen por qué ser grandilocuentes. De hecho, cuanto más auténticas, mejor.

Fotografía: Instagram @lizlinkleterevents
Fotografía: Instagram @lizlinkleterevents

Una buena frase puede hablar de elegir, de acompañar, de crecer, de quedarse. Del amor cuando pasa la novedad y se convierte en complicidad. Puedes inspirarte en ideas como estas:

  • “Amar también es conocer las versiones menos bonitas del otro y seguir queriendo estar.”
  • “No prometo que la vida sea siempre fácil. Prometo que no quiero vivirla sin ti.”
  • “El amor no es encontrar a alguien perfecto, sino encontrar a alguien con quien lo imperfecto también tenga sentido.”
  • “Te elijo por todo lo que eres y por todo lo que todavía nos queda por descubrir.”
  • “Hay personas que llegan a tu vida y la cambian. Tú llegaste y cambiaste mi manera de mirarla.”
  • “Quiero que nos sigamos sorprendiendo incluso cuando creamos que ya nos lo sabemos todo.”
  • “Si algún día olvidamos por qué empezamos, recordemos todas las veces que decidimos quedarnos.”
  • “No quiero una historia perfecta. Quiero una historia nuestra.”

Y si vuestra historia tiene banda sonora —porque todas las historias que importan terminan teniendo una—, las canciones pueden ser una fuente maravillosa de inspiración para encontrar esa frase que no sabías cómo decir.

Arde Bogotá — “La Salvación” tiene una de esas imágenes que parecen escritas para un discurso de boda: la idea de encontrar la salvación en algo tan sencillo como un beso, una caricia o una noche compartida. Es justo ahí donde está la gracia: no hace falta hablar de grandes gestas cuando puedes hablar de ese gesto pequeño que, para ti, lo significa todo. La canción habla de amor con intensidad, pero también con esa imperfección tan real que la hace especialmente bonita.

Siloé — “Todos los besos” va por otro camino, más luminoso y vital. Su idea de que todos esos besos “empiezan aquí” encaja de maravilla con una boda: porque una boda no es el final de una historia, sino el comienzo de una nueva etapa. Y ese “me tienes aquí” que aparece en la canción tiene algo precioso para un discurso: la promesa de estar, incluso cuando las cosas no sean tan fáciles.

Dani Fernández — “Me has invitado a bailar” es perfecta si quieres hablar de ese momento en el que alguien aparece y, sin darte demasiadas explicaciones, consigue que quieras quedarte. La canción juega con esa mezcla de atracción, sorpresa y ganas de descubrir qué viene después. Para un discurso, puedes quedarte con una idea preciosa: llegaste sin saber que te estaba esperando.

Y si quieres darle un punto más inesperado, Residente — “El encuentro”, junto a Jessie Reyez, permite hablar del amor desde un lugar mucho menos edulcorado: el de las historias que dejan huella, los reencuentros y todo aquello que seguimos llevando dentro aunque pase el tiempo. No es una canción de boda al uso, precisamente por eso puede funcionar como referencia para un discurso que quiera escapar de los lugares comunes.

¿Y Leiva? Aquí hay material para rato. Su disco Cuando te muerdes el labio está lleno de ese romanticismo algo canalla, imperfecto y muy de piel que funciona tan bien cuando quieres hablar de una relación sin convertirla en un cuento de hadas.

Porque quizá esa sea la mejor manera de utilizar una canción en un discurso: no copiarla, sino recordar qué parte de vuestra historia te hace pensar en ella.

La canción que sonaba en aquel viaje. La que cantabais fatal en el coche. La que apareció justo cuando empezabais a salir. La que habéis convertido, sin daros cuenta, en vuestra canción. Ahí tienes una frase de amor mucho más poderosa que cualquier cita encontrada: una que solo tiene sentido para vosotros.

La clave está en no utilizar una canción porque “queda bonita”. Pregúntate qué canción os representa. ¿Cuál sonó durante vuestro primer viaje? ¿Qué cantabais a gritos en el coche? ¿Qué tema os recuerda a una época concreta? Ahí está la verdadera frase.

Discurso de boda: cómo utilizar frases de amor para crear un mensaje inolvidable

Un discurso boda no debería sonar como una recopilación de frases de amor bonitas encontradas en internet. Debería sonar a ti. Piensa que las frases son el vestido: pueden ser preciosas, pero lo importante es cómo las llevas. Uno de los discursos de boda que más nos han emocionado recientemente ha sido el que Mario Cristobal y Anna Padilla pronunciaron en su boda.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por ANNA PADILLA (@annafpadilla)

Antes de escribir, responde a cuatro preguntas:

¿Qué recuerdo define vuestra historia?
Puede ser el primer viaje, una noche absurda, aquella primera cita que casi salió mal o el momento exacto en el que pensaste: “Uy, creo que me estoy enamorando”.

¿Qué es lo que más admiras de tu pareja?
No te quedes únicamente en “es buena persona”. Ve un poco más allá. ¿Cómo trata a sus amigos? ¿Cómo consigue tranquilizarte? ¿Te hace reír cuando estás enfadada? ¿Es la persona a la que llamas cuando pasa algo importante?

¿Qué ha cambiado desde que estáis juntos?
Esta pregunta puede darte las mejores líneas del discurso. Quizá ahora viajas más, te atreves más, has aprendido a pedir perdón o simplemente has descubierto que compartir las pequeñas cosas es una de las mejores partes de la vida.

¿Qué quieres prometerle?
No hace falta hacer una lista de promesas imposibles. Puedes prometer seguir bailando en la cocina, hacer las paces antes de dormir, viajar siempre que podáis o recordaros mutuamente que la vida está para disfrutarla.

Fotografía: Doncel y Alcoba

Después, introduce una frase que condense todo eso. Por ejemplo:

“Dicen que amar es encontrar a alguien que te haga sentir en casa. Yo creo que es algo más: encontrar a alguien con quien quieras construirla.”

Y a partir de ahí, vuelve a vuestra historia. Ese es el truco: la frase bonita abre la puerta, pero tu historia es la que consigue que los invitados entren.

Cómo preparar un discurso de boda con emoción y personalidad

Si te preguntas como preparar un discurso de boda, empieza por olvidarte durante un rato de las frases de amor perfectas. Coge un papel —o las notas del móvil, que tampoco vamos a fingir que vivimos en 1998— y escribe recuerdos. Sin orden. Sin pensar en la estructura. Todo lo que se te ocurra.

El primer viaje. La primera vez que conociste a su familia. Aquella discusión ridícula. El restaurante al que siempre volvéis. Una frase que dice constantemente. La canción que habéis escuchado mil veces. El momento en que supiste que querías casarte. Después, ordena todo.

1. Empieza con algo que atrape

Puede ser una anécdota, una confesión o incluso una frase que haga reír.

“Cuando le conocí pensé que era demasiado serio para mí. Evidentemente, no sabía que iba a acabar organizando una boda con él.”

Mucho mejor que empezar con un solemne “Queridos familiares y amigos”.

Salida de los novios beso
Fotografía: Música para Camaleones. Wedding Planner: Rebeca Tabernas

2. Cuenta una historia, no un currículum sentimental

No hace falta explicar vuestra relación desde el minuto uno. Escoge dos o tres momentos que cuenten quiénes sois. El detalle concreto emociona mucho más que la declaración genérica. En lugar de:

“Siempre ha estado a mi lado.”

Prueba con:

“Fue la persona que me llamó aquella noche, cuando yo decía que estaba bien y claramente no lo estaba.”

Eso es amor. Y, además, es vuestro.

3. Mezcla emoción y humor

Un discurso completamente sentimental puede resultar demasiado intenso. Uno lleno de bromas puede quedarse superficial. Busca ese equilibrio entre la lágrima y la carcajada.

Puedes contar una anécdota divertida y, después, cerrar con una frase más emocional. El contraste funciona porque se parece a la vida real: el amor también es reírse de lo absurdo, discutir por dónde se come mejor, hacer las paces y volver a elegir al otro.

Fotógrafos: Adela Clavel y Martín Valle / Diseño vestido de novia: Silvia Fernández

4. Habla de lo que viene

Una boda no es solo una celebración de lo que habéis sido. Es también una declaración de intenciones sobre lo que queréis ser.  Habla de los viajes pendientes, de la casa que imagináis, de los domingos tranquilos, de los planes imposibles y de todas esas pequeñas cosas que todavía no sabéis que vais a vivir. Porque quizá las frases de amor más bonita de un discurso no sean “te quiero” o “eres mi mundo”, sino: “Me muero de ganas de ver qué nos pasa después.”

Novios frases de amor
Foto L’Equipe. Vestido de novia: Beatriz Álvaro

5. Escribe, ensaya y luego vuelve a escribir

Los discursos de boda tienen que ser personales. Por eso, inspírate en otras personas, en canciones, en libros, en películas o en el teatro, pero después pásalo todo por vuestro filtro.

Y, por favor, ensáyalo. No para aprenderlo de memoria como si fuera una obra de teatro, sino para saber cuánto dura, dónde respirar y qué partes te emocionan más. El día de la boda los nervios estarán ahí y es bastante probable que la voz tiemble un poquito. No pasa nada. De hecho, esa emoción forma parte del discurso.

Y recuerda una última cosa: no necesitas conseguir que llore todo el mundo. Si consigues que tu pareja te mire y piense “esto es tan nosotros”, ya lo has hecho bien. Porque las mejores palabras de amor no son necesariamente las más poéticas, ni las más profundas, ni las que mejor quedan sobre el papel. Son las que solo podrían haber sido pronunciadas por ti.

Claudia Ruiz Dorado

Claudia estudió Periodismo en la Universidad de Sevilla. Cree que el amor es una de las fuerzas más poderosas y disfruta contando historias que emocionan. En LSC ha encontrado el espacio ideal para combinar su pasión por la escritura con su interés por las bodas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas Relacionadas