Hay historias que se cocinan a fuego lento para acabar transformándose en un día inolvidable. La boda de Teresa y Sergio en Bodegas Francisco Gómez, en Villena (Alicante) fue el reflejo perfecto de ese viaje: un enlace auténtico, lleno de detalles familiares y coordinado al milímetro para ser disfrutado de principio a fin.
La historia de Teresa y Sergio comenzó mucho antes de que ninguno de los dos imaginara que algún día celebrarían juntos su boda. Se conocían desde pequeños. Habían compartido colegio y Sergio formaba parte del grupo de amigos del hermano de Teresa, pero fue años después cuando aquella relación de infancia cambió y ambos conectaron de una manera diferente.
El 16 de mayo de 2026 esa historia culminó rodeada de familiares y amigos en un escenario muy especial: Bodegas Francisco Gómez, en Villena, una finca entre viñedos y olivos en la que pudieron celebrar toda la jornada, desde la ceremonia hasta la fiesta, sin necesidad de cambiar de ubicación.
Un look con personalidad y mucha historia familiar
Teresa eligió para su boda un vestido de Atelier Cherubina, acompañado por zapatos de Durá & Durá, firma vinculada, además, a un gran amigo de sus padres.


Para su ramo Teresa eligió a Cañaeta, una floristería de su localidad, pero posiblemente los complementos con mayor carga emocional fueron sus joyas: tanto los pendientes como el anillo habían pertenecido a su abuela materna y los llevó cuando se casó con el abuelo de Teresa. Una forma preciosa de hacer presente la historia familiar en un día que comenzaba una nueva generación de recuerdos.


El maquillaje y el peinado corrieron a cargo de Sandra Valero Beauty Salon Barber y, previamente, Teresa confió algunos de sus tratamientos de belleza a Estética Unisex Essència.

El sombrero y la diadema, accesorios que la novia fue intercambiando cuando se soltó el pelo después de la ceremonia, fueron también de Cherubina.

Sergio, por su parte, eligió traje y zapatos en color marrón de Romano Ceremonia.


Una finca que formó parte de la historia
Teresa y Sergio quisieron que su boda se sintiera auténtica, elegante y, sobre todo, muy suya. Bodegas Francisco Gómez les permitió crear una celebración completamente integrada en el paisaje y aprovechar los diferentes espacios de la finca para que cada momento tuviera su propia atmósfera. La ceremonia y la posterior celebración se desarrollaron en la propia finca, haciendo que los invitados fueran descubriendo diferentes ambientes a lo largo del día y consiguiendo que toda la boda tuviera continuidad.

La fachada del edificio principal fue el escenario perfecto para el “Sí quiero”.


Y los exteriores de la finca acogieron tanto el cóctel como el banquete.




El entorno natural, los viñedos, la arquitectura de la bodega y los distintos espacios exteriores aportaron, además, una personalidad difícil de reproducir en un espacio convencional para eventos.
Una boda coordinada de principio a fin
Detrás de la planificación y coordinación del gran día estuvo Marisa Martínez, de Grupo Bambú Eventos, wedding planner responsable de la organización de las bodas celebradas en Bodegas Francisco Gómez.

Su trabajo consistió en acompañar a Teresa y Sergio durante el proceso de organización y, especialmente, en conseguir que el día de la boda todas las piezas encajaran: espacios, proveedores, decoración, música, catering, ceremonia, tiempos y los diferentes momentos de la celebración.


La filosofía de Grupo Bambú Eventos en la finca parte precisamente de ahí: que los novios puedan disfrutar de su boda sin tener que convertirse en coordinadores de su propio evento.

El resultado fue una celebración muy personal en la que cada proveedor aportó su especialidad dentro de una planificación común y donde la pareja pudo centrarse en lo verdaderamente importante: vivir el día.
Flores, música y detalles que hablaban de ellos
La decoración floral de la boda estuvo en manos de Dulcinea Taller Floral, decoradora oficial de la finca y responsable también de los corners de pétalos.

La música tuvo un protagonismo especial desde la propia ceremonia. Kanda Música interpretó música en directo tanto durante el enlace como posteriormente durante el cóctel, acompañando dos momentos muy diferentes de la jornada y contribuyendo a crear la atmósfera de cada espacio.


La propuesta gastronómica, la mesa dulce y el servicio de catering fueron realizados por Tukatering.
Entre los elementos más personales de la celebración destacó también un original “Rincón Secreto”, a modo de confesionario, realizado por Negon y pensado para que los invitados pudieran dejar recuerdos y mensajes a los recién casados.
También hubo mucho trabajo personal detrás de la papelería. Las invitaciones fueron creadas por Bosska, prima de Teresa, mientras que la web de la boda fue realizada por El Hemisferio Derecho.


Como detalle para los invitados eligieron unos llaveros realizados por EYB.

Emoción… y una sorpresa con tacones
Uno de los momentos que Teresa recuerda con mayor emoción llegó precisamente durante la ceremonia, al contemplar a todos sus invitados reunidos.


Pero hubo otro instante que difícilmente olvidarán quienes asistieron a la boda. Los novios sorprendieron a sus invitados con un baile preparado por Resaca con Tacones, uno de esos momentos capaces de romper el protocolo, provocar sonrisas y transformar la celebración en algo completamente suyo.




Porque esa fue precisamente una de las claves de la boda de Teresa y Sergio: combinar elegancia, emoción y diversión sin renunciar a su personalidad.
Un día para disfrutar, no para organizar
La fotografía y el vídeo estuvieron en manos de Ramoné Fotografía y Vídeo de Boda, encargados de conservar en imágenes todos esos momentos.

Para Teresa y Sergio, contar con una planificación integral les permitió llegar al 16 de mayo con una única misión: disfrutar. Marisa Martínez y el equipo de Grupo Bambú Eventos coordinaron la celebración en Bodegas Francisco Gómez para que proveedores, espacios y tiempos funcionaran como un conjunto y para que los novios pudieran vivir su boda desde dentro, en lugar de estar pendientes de su organización.

Después de la boda, que concluyó con una fiesta divertidísima, Teresa y Sergio pusieron rumbo a las islas griegas, donde disfrutaron de diez días de crucero junto a su hijo.


Una nueva aventura después de una historia que comenzó cuando apenas eran unos niños y que, muchos años después, escribió uno de sus capítulos más importantes entre los viñedos de Bodegas Francisco Gómez.

María escribe de moda, de decoración y de belleza. Adora las tendencias y el lifestyle y hace más fácil la vida de quienes confían en LucíaSeCasa para exhibir sus diseños, sus espacios o presentar sus servicios a los novios que planifican su boda.