Tras más de una década juntos, Maribel y Alberto celebraron su gran día el pasado 6 de septiembre de 2025 en una emotiva boda. Bajo la impecable organización de la wedding planner Rebeca Tabernas, la pareja disfrutó de una celebración mágica y llena de detalles con un profundo significado personal.
La historia de Maribel y Alberto comenzó en la Nochevieja de 2013. A pesar de ser ambos de Binéfar (Huesca), hasta ese momento no habían llegado a coincidir. Aquella noche surgió entre ellos una conexión especial que, con el tiempo, fue consolidándose.
Durante los dos primeros meses llevaron su relación de forma discreta, casi en secreto. Hasta que en febrero de 2014 fijaron su fecha oficial después de que Alberto sorprendiera a Maribel en casa de sus padres con un precioso ramo de rosas, un gesto que dio un significado definitivo a su historia.
Te contamos todos los detalles de su gran día.

El vestido de novia y los complementos
Maribel lució un vestido de Silvia Fernández Atelier: “Tenía muy claro el concepto que buscaba: un diseño sencillo, elegante y de líneas rectas. Silvia supo materializarlo a la perfección”, explica. “Incorporamos unas hombreras muy especiales, un detalle con el que me siento muy identificada, ya que forma parte de mi estilo en el día a día. El vestido, además, contaba con delicados bordados en el escote delantero, los puños y la espalda, que lo hacían aún más único. Sin duda, era el vestido con el que siempre había soñado. Se completaba con una gran capa y un velo, dos elementos que me hacían especial ilusión, sobre todo por el significado de entrar velada en la iglesia, un momento que imaginé muchas veces”.

“Como complementos, llevé una pulsera de oro y esmeraldas de mi madre; me hacía muchísima ilusión incluir algo prestado suyo en un día tan especial. Los pendientes, también de esmeraldas verdes y diamantes, fueron un regalo muy significativo de mi hermana. Tanto el anillo de compromiso como la alianza son de Joyería Suárez”.


Los zapatos fueron diseñados a medida en CEIBO Madrid: “Guardo un recuerdo muy bonito de ese momento, ya que fui con mi hermana y aprovechamos para disfrutar juntas de un fin de semana en Madrid. No podían ser más cómodos y elegantes, justo lo que buscaba, y pude llevarlos durante todo el día sin renunciar ni al estilo ni a la comodidad”, recuerda la novia.

Maquillaje y peinado
“Para el maquillaje confié en Alicia Pera, maquilladora profesional y, además, gran amiga mía. Supo captar a la perfección lo que quería: un look sencillo, natural y muy fiel a mí. El peinado fue obra de Miquel, de mbymiquel. Tenía claro que quería llevar el rostro despejado, con una coleta con volumen que, llegado el momento de la fiesta, se transformara en una melena suelta con ondas muy marcadas. Y, sin duda, consiguió hacerlo realidad. Tanto Alicia como Miquel se desplazaron a casa de mis padres para preparar a mi madre, mi hermana, mi mejor amiga y a mí. Fue una mañana llena de emoción, complicidad y momentos que guardaré siempre en el recuerdo. Para esa ocasión llevé un conjunto de Zara Home, combinado con unas alpargatas de Mongarnet”, explica.

Estilismo del novio
El traje, la camisa y la corbata de Alberto eran de la sastrería Lander Urquijo, de Madrid. Los zapatos, elaborados a mano de forma artesanal, pertenecen a la histórica firma Carmina y los gemelos son de Hackett London.“El reloj, un Citizen, fue un regalo de mi familia para él con motivo de nuestra pedida”, indica Maribel.

Wedding Planner
“Tanto de la organización como del diseño integral de la boda se encargó el increíble equipo de Rebeca Tabernas, de +Bodas x Rebeca Tabernas. Desde el primer momento depositamos toda nuestra confianza en ella: su cercanía y profesionalidad nos transmitieron una tranquilidad absoluta durante todo el proceso”, aseguran los novios.

“Además de encargarse de coordinar a todos los proveedores y de diseñar cada momento y cada elemento decorativo de la celebración, el día de la boda estuvieron pendientes de cada detalle, para que nosotros solo tuviésemos que ocuparnos de disfrutar”.

“No podemos estar más agradecidos a Rebeca y a todo su equipo. Tras un año de esfuerzo, dedicación y mimo en cada detalle, el resultado fue simplemente espectacular: superó todas nuestras expectativas y convirtió nuestro día en un auténtico sueño hecho realidad”.

Las flores, el ramo y un recuerdo de los preparativos
“De la decoración floral de nuestra boda se encargó el equipo de Nacho Bergara, y no podríamos estar más felices con el resultado. Después de meses imaginando cada detalle, lograron superar todas nuestras expectativas: tanto la iglesia como la finca lucían absolutamente preciosas, con una puesta en escena elegante y llena de personalidad”.


“Mi ramo también fue obra suya y tenía un significado muy especial para mí. Incluía varias hortensias, mi flor favorita, junto con ramas de olivo, que era la flor preferida de mi padre, lo que lo hacía aún más emotivo”. “Además, mi hermana le dio un toque único y muy personal al bordar la cinta del ramo y el abanico que llevé como complemento en la finca. En esa cinta bordó una frase preciosa: ‘Un trocito de cielo me acompaña hoy’, un detalle cargado de sentimiento que hizo ese momento todavía más mágico”.


Ceremonia y celebración
“La ceremonia se celebró en la Iglesia de San Pedro Apóstol de Binéfar (Huesca), de donde somos los dos”.

La celebración tuvo lugar en la Finca La Boscana, en Bellvís (Lérida). “El cóctel lo celebramos en la zona verde de chopos de la finca”.


“Durante ese momento contamos con un grupo de rumba en directo, Son del Aire, que animó el ambiente desde el primer instante, haciéndonos bailar y disfrutar sin parar hasta el final. Fue, sin duda, uno de los momentos más divertidos y relajados del día, que recordamos con muchísimo cariño”.


“El catering fue ofrecido por la propia finca y, sin duda, fue un acierto”.


Papelería nupcial y detalles para los invitados
“Las invitaciones y el misal estuvieron a cargo del equipo de Rebeca Tabernas, que cuidó cada detalle con mimo y dedicación”.


“El mesero, los marcasitios y el seating plan los diseñamos nosotros mismos; nos hacía mucha ilusión aportar nuestro toque personal a la mesa de los invitados”.


“En cuanto al detalle para los invitados, teníamos claro que queríamos algo útil y, sobre todo, especial. Durante el cóctel contamos con Live Art de la mano de Bea, de La Mamba Art: cada invitado pudo llevarse su propia acuarela, realizada en ese mismo momento. Sin duda, un recuerdo único e inolvidable”.


“Además, cada invitado encontró en su mesa un pequeño plato de arcilla hecho a mano, decorado con el símbolo del olivo, una planta con un significado muy especial para mí, ya que era la favorita de mi padre”, explica Maribel. “El día de la boda lo utilizamos como plato de pan y, después, los invitados pudieron llevárselo como detalle decorativo. También quisimos que este gesto tuviera un componente solidario, ya que estos platos fueron elaborados por la Fundación La Caridad de Zaragoza, a quienes queremos hacer una mención muy especial”.


“También tuvimos detalles pensados para algunos invitados: a las parejas que estaban a punto de casarse les regalamos un marco con una acuarela personalizada; y a los futuros papás o a quienes acababan de serlo, una imagen de la Virgen del Pilar hecha a mano en crochet. Por último, el ramo de la novia fue para mi hermana, y nuestras madres y tía materna recibieron también preciosos ramos de flores”.
El momento más emotivo
“Sin duda, uno de los momentos más especiales fue mi entrada en la iglesia. Cuando se abrieron las puertas y vi a Alberto esperándome en el altar, rodeado de nuestros amigos y familiares, me invadió una emoción inmensa. Iba del brazo del mejor amigo de mi padre, que lo que lo hizo aún más significativo”, recuerda la novia. “De fondo sonaba en directo Hasta mi final, de Il Divo, su canción favorita. En ese instante, sentí con certeza que él también estaba allí, acompañándonos”.

“Otro de los momentos más emotivos fue nuestra entrada al salón, ya convertidos en marido y mujer. Sin duda, ese instante, rodeados de todos nuestros amigos y familiares, fue simplemente inolvidable y lleno de felicidad. Además, el salón lucía espectacular: estaba decorado con abundante vegetación que aportaba un aire fresco y elegante, y cada mesa estaba cuidada hasta el más mínimo detalle”, asegura.



“La mesa presidencial, en especial, destacaba con una impresionante lámpara victoriana que le daba un toque sofisticado y único, creando un ambiente verdaderamente mágico”.

“Otro de los momentos que recordamos con especial cariño fue el baile nupcial y la fiesta que lo siguió”.

“Fue entonces cuando aproveché para hacer mi cambio de vestido, un detalle que nadie esperaba y que sorprendió a todos los invitados. La música, la iluminación y el ambiente corrieron a cargo de MillanPro y Eventos Vinilo y gracias a la energía de Raúl, nadie dejó de bailar hasta el final de la celebración”.


Invitadas más elegantes
“Todo el mundo iba espectacular, pero entre las invitadas más elegantes me gustaría destacar a mi madre, que iba vestida de Carolina Herrera, a la madre de Alberto, vestida de Teresa Ripoll y a mi hermana, de Blanche Vintage. También había otras muchas invitadas con vestidos de firmas como Redondo Brand, Bimani, Lady Pipa o Miphai”.


Fotografía
Música para Camaleones se encargó de inmortalizar cada momento del gran día: “No podríamos haber elegido mejor. Consiguieron capturar cada instante con una sensibilidad especial, logrando imágenes naturales, elegantes y llenas de emoción. Cada fotografía refleja a la perfección la esencia de ese día, transmitiendo todo lo que vivimos y sentimos”.

“Además, su forma de trabajar, tan cercana y discreta, hizo que todo fluyera de manera espontánea, permitiéndonos disfrutar sin sentirnos forzados en ningún momento. Gracias a ellos, tenemos un recuerdo precioso del nuestra boda”.

Luna de miel
“Sin duda, fue un acierto comenzar nuestro viaje de novios ese mismo lunes después de la boda, ya que ha sido el viaje de nuestras vidas. Recorrimos la otra punta del mundo, Australia, descubriendo ciudades como Melbourne y Sídney y disfrutando también de una ruta por la costa, donde visitamos encantadores pueblos pequeños. Nuestra última parada en el país fueron las Whitsunday Islands, un auténtico paraíso. Para poner el broche final, continuamos hacia Maldivas, donde vivimos unos días inolvidables. Fue un mes en el que desconectamos por completo del mundo para centrarnos únicamente en nosotros. Todo el viaje lo organizamos por nuestra cuenta, lo que lo hizo aún más especial, permitiéndonos relajarnos, disfrutar sin prisas y vivirlo a nuestro ritmo. Simplemente, fue perfecto”.

María escribe de moda, de decoración y de belleza. Adora las tendencias y el lifestyle y hace más fácil la vida de quienes confían en LucíaSeCasa para exhibir sus diseños, sus espacios o presentar sus servicios a los novios que planifican su boda.