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La Guerra de novias existe. Y no, no estamos hablando de la película. Hoy te explicamos qué hacer cuando las bodas de dos novias se convierten en una auténtica competición.

 

“¿Oh, de verdad? ¡Mi vestido cuesta mucho más!”. Créenos, eso no ha sido un comentario inocente. Si alguna vez has estado en medio de una conversación entre dos amigas comprometidas, sabrás de que te hablamos.

Cuando una amiga se compromete y, otra del mismo grupo, también lo hace un mes después… ¡cuidado! Todo se convertirá en una competición. Desde elegir las fechas de la boda hasta los vestidos, pasando por los regalos, la decoración y el catering.

Lo cierto es que, normalmente, esta competitividad solamente vendrá de parte de una de las novias. Pero, eso no importa: cuando dos amigas se enfrentan por una boda, lo mejor es cortar la situación desde un principio.

En cierto modo, un poco de competencia entre bodas puede ser natural. Aunque podría tener sus cosas buenas, como asistir juntas a pruebas de menú, habitualmente la situación suele desembarcar en celos, competitividad y orgullo o, lo que es lo mismo, en una verdadera guerra de novias.

Guerra de novias

¿De dónde viene esta guerra?

¿Por qué sucede esto? Porque una de ellas piensa que “es su momento, no el tuyo”. Para muchas novias, el día de su boda es el día que ha soñado toda su vida.  Por ello, algunas mujeres se vuelven súper protectoras con este día y todo lo que lo rodea.

¿Cómo lidiar con ello?

Recuerda que es normal. El hecho de que alguien sea competitivo, no quiere decir que sea correcto. Pero, debes intentar entender que es algo “normal”. De hecho, en una encuesta realizada a 1.000 novias calificó al 40% de ellas como “ferozmente competitivas”.

Entonces, si tú amiga está haciendo comentarios sarcásticos o demasiadas preguntas, recuerda que no es algo personal. De hecho, es probable que el motivo de esto sea que tu amiga es un poco insegura. ¡Ojo!, esto no hace que este tipo de comportamiento sea aceptable, pero al menos sabes que su intención no es hacerte sentir mal.

Cambia de tema. Cuando te encuentres en una de estas situaciones incomodas, lo mejor que puedes hacer es cambiar de tema. «¿Qué está pasando en el trabajo de tu amigo? ¿Cómo están sus padres? ¿Sabes que voy a abrir un blog?” Cualquier cosa servirá para desviar el tema y ahorrarte una discusión con tu amiga.

Planificar una boda puede convertirse fácilmente en algo obsesivo y agotador, por lo que recordarle a tu amiga que hay cosas más importantes en la vida, ayudará a calmar su competencia.

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