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La pedida de mano de Miriam Alegría protagoniza el tercer episodio de su blog en LucíaSeCasa. La fotógrafa nos cuenta el antes, durante y después.

 

¡Hola gente enamorada! Me moría de ganas de contaros como fue mi pedida de mano, el origen de todo esto.

Antes de la pedida de mano de Miriam Alegría

Seguro que en algún momento de tu vida te has planteado como sería tu boda, antes de dedicarme plenamente a capturar historias y antes de conocer a Jorge, no creía en el amor. Si creía en un amor familiar y de amistad, pero no en la idea romántica como tal. Así que, casarme no había sido el sueño de mi vida ni mucho menos. Tampoco había ido prácticamente a ninguna boda. Mi concepto de Día B, era un cúmulo de horteradas de los 90.

Pero después de cien bodas, la cosa cambió. Cada sábado, vivía desde dentro ese día,  donde me tomaba la libertad de soñar y hacerla mía propia. Lloraba con cada discurso, reía con cada fiesta y acabé enamorándome de la idea de casarme. Jorge, (que forma parte de mi equipo de videógrafos), vivía conmigo de cerca cada emoción. De vez en cuanto me soltaba un “esto me gusta para nuestra boda”, estaba robando ideas y además ¡tenía claro que se quería casar!.

Bueno después de haber planeado al detalle mi gran boda imaginaria, le dije a Jorge claramente que me quería casar y es más ¡Le hice un panel de Pinterest con mis anillos favoritos! (Indirectas, bien directas) Yo esperaba que me lo pidiera en cualquier momento.

Viajamos a Tailandia, yo esperaba mi anillo ¡y no!, viajamos a Paris, ni rastro de ninguna sortija, viajamos a Roma, nada… Así en más de diez destinos que habrían sido maravillosos, pero que sólo acabaron con mi paciencia. Durante un viaje a Nueva York, le dije que me tenía harta. Y él, harto de que le presionaran (yo y todo mi entorno), me aseguró que NO me lo iba a pedir allí tampoco tan en serio que me hizo llorar.

Así fue la pedida de mano de Miriam Alegría

Esa misma tarde, habíamos quedado con Irene y Jordi para hacerle una sesión de post boda, gracias al blog “Caminando por Nueva York” y después le tiraríamos unas fotos a Berta y Paco en el Puente de Brooklyn. Jorge le pidió a Paco que cogiera la cámara y nos grabara paseando por el puente, para hacer un video de viaje, cuando de repente hincó rodilla y me dejó totalmente en shock, estaba convencidísima de que no me lo pediría ¡Me engañó!

No te puedo explicar con palabras toda la mezcla de sentimientos, pero si te puedo enseñar el vídeo del momento para que lo veas por ti misma.

El anillo de pedida. Como anécdota, tengo que añadir, que Jorge le había pedido varios días antes a Paco y Berta, que pasaran por H&M y le consiguieran un anillo. Así que realmente me lo pidió con un anillo de tres dólares, que tengo guardado con mucho cariño, y al llegar a Murcia, me dejó elegir el que yo quisiera. Un aguamarina con dos diamantes, en oro blanco de Diaz Gil Joyeros ¡precioso! Quería una pieza especial, que pasara de generación en generación.

Después de contarle a toda la familia y amigos que nos casamos, organicé una comida con los padres de Jorge y los míos, donde mi futuro marido, le pidió formalmente la mano a mi padre ¡súper bonicos también! Es una tontería del siglo dos, pero a mi personalmente me hacía mucha ilusión.

Estamos encantados con los preparativos de nuestro día, así que te invito a que tu también hagas todas las tonterías que haya que hacer antes de la boda, y disfrutes al máximo cada momento. Espero que te haya gustado, nos vemos en el próximo post y hasta entonces ¡que viva el amor!.

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